La diseñadora dominicana Melkis Díaz está de fiesta por sus 25 abriles en el mercado. Parte de su festejo incluye la comprensión de una nueva boutiqueque quedó formalmente inaugurada en Ciudadela Business Mall.
El espacio, concebido como un concepto integralreúne incorporación costura, diseño a la medida y una propuesta contemporánea que contesta a las deyección del vestir coetáneo. Allí convergen piezas “made to measure” para aderezos para toda ocasión y uniformes ejecutivos desarrollados bajo una estética elegante, pragmático y moderna.
La boutique incluso alberga una andana avispado para usarpensada para mujeres que lideran con personajeseguridad y estilo propio. Cada creación lleva el sello distintivo de la diseñadora: excelencia en la confección, atención minuciosa al detalle y una profunda conexión con la historia de cada cliente.
Aunque ahora celebra un cuarto de siglo en el mercado formal, la historia de Melkis Díaz comenzó mucho ayer. A los nueve abriles, en el taller de su hermana Flavia, entre velos, hilos y telas, descubrió una pasión que marcaría su destino, contó Díaz, durante el acto en el atrio del centro comercial.
“Mi pasión por la moda no nació en una pasarela ni en un gran atelier”, comparte. “Nació en la intimidad de un talleren medio de sueños pequeños que Jehová fue transformando en propósito“.

Su trayectoria ha estado marcada por la constancia y incluso por los aprendizajes que deja el camino: entender que no todos los que comienzan contigo terminan contigo; aprende a dejar ira fiarse y a continuar incluso cuando el corazón necesita pausa.
“En estos veinticinco abriles aprendí que la industria exige personaje, disciplina y visión. Pero, sobre todo, aprendí que Jehová ha sido fiel siempre”, afirma.
Símbolo de prudencia

La nueva boutique simboliza una etapa de prudencia creativa y proyección futura. Es un punto de disputa entre arte, elegancia y visión empresarial; una explicación de que la excelencia y la fe pueden caminar de la mano, y de que el trabajo, cuando se hace con integridad, trasciende el negocio para convertirse en comisionado.
“Vale la pena insistir. Vale la pena hacer las cosas aceptablemente“, expresó con convicción. “Todo lo que he construido y todo lo que viene no es casualidad. Es el resultado de caer, levantarme y nunca soltar la mano de Jehová“.
La velada incluyó un desfile de moda y el simbólico corte de cinta que dio paso a un reconvención por las instalaciones de la tienda.








