Tras conocerse que el presidente Luis Abinader mantiene un ritmo de trabajo con más de 300 actividades oficiales al año y sin prácticamente días libres, el doctor Jorge Luis Vólquez, médico internista del Hospital Docente Padre Billini y presidente de la Sociedad de Medicina Interna de la República Dominicana (SMIRD), explicó los posibles posesiones que puede tener un estilo de vida con tan suscripción carga gremial, aunque aclaró que no existe motivo de preocupación por la vitalidad del mandatario.
El experto indicó que cuando una persona mantiene una memorándum intensa y no planifica momentos de refrigerio o entretenimiento, puede exponerse a niveles elevados de estréslo que a liberal plazo se asocia con agotamiento físico, insomnio y pérdida de concentración.
Sin confiscación, precisó que esos posesiones dependen de cada individuo y de su capacidad de manejar la presión.
“No se negociación de atemorizar, sino de entender que toda persona, sin importar su rol, necesita espacios de refrigerio físico y mental. El estrés sostenido puede provocar síntomas como cansancio, alteraciones del sueño o lo que conocemos como ‘síndrome de burnout’ o de agotamiento”, explicó el doctor Vólquez.
El médico señaló que, desde el punto de horizonte clínico, el estrés prolongado activa el sistema simpático, elevando la presión arterial y la frecuencia cardíaca, lo que en algunos casos puede aumentar el aventura de afecciones cardiovasculares.
“El cuerpo avala a la exigencia constante liberando adrenalina, y si no hay pausas, ese sistema no se desconecta. Lo ideal es que las personas con agendas exigentes aprendan a regular sus tiempos, aunque sea con pausas breves durante el día”, apuntó.
UN RITMO PRESIDENCIAL SIN PAUSAS
De acuerdo con los registros de la Dirección de Prensa de la Presidencia, el mandatario agotó 22 actividades oficiales en 14 díasentre reuniones institucionales, inauguraciones, encuentros con la prensa y recorridos por distintas provincias, incluso durante las lluvias provocadas por la tormenta tropical Melissa.
En promedio, Abinader realiza 11 actividades por semana, combinando jornadas de trabajo que inician a las 9:00 de la mañana y, en ocasiones, se extienden hasta la tinieblas.
A pesar del ritmo intenso, el doctor Vólquez aclaró que no hay indicios de que el presidente tenga problemas de vitalidad, y destacó la importancia de que figuras públicas de suspensión nivel mantengan un cortejo médico regular para asegurar su bienestar.
“Lo fundamental es el compensación. No hay que detener el trabajo, pero sí cuidar los espacios de refrigerio, la viandas y el sueño. Eso aplica para todos, incluso para quien dirige el país”, concluyó el doctor.






