
Pistola en posición de disparo / Foto Pixabay
Nelson Atinado Miranda Hermida que para el 24 de diciembre de 1978 tenía unos 32 abriles, cometió su primer feminicidio.
Según informaciones recogidas por medios de la época, la víctima era su esposa Ana Argelia Abreu, con la que procreó un hijo.
Una bala le bastó al verdugón para segar la vida de la novato causa, a la que había sacado de la casa para llevarla al salón de belleza ese Día de Nochebuena.
Los sueños de ella se apagaron, pero él siguió su vida regular, portando arsenal de fuego y con nueva grupo, a la que igualmente destruyó.
47 abriles a posteriori se da la reincidencia, por partida doble. El pasado domingo 12 de octubre, en su residencia del sector El Millón, en el Distrito Franquista, Miranda Hermida ultimó a tiros a su esposa Mayra Martínez Romero, de 65 abriles, y la causa de esta, Doris Romero, de 86 abriles.
El reportaje recogía el refrendo de un pariente, quien advirtió que “Miranda Hermida presuntamente asesinaría a su hermana” (en relato a Ana Argelia). La novato recibió cuatro disparos que le causaron la crimen en el acto, dejando a un hijo de 1 año y 6 meses en la desvaimiento.

El caso de 1978 fue calificado por allegados como un homicidio premeditado, según el mismo artículo, ya que la víctima había denunciado a su cónyuge por “no dar un hogar estable” y porque este la habría llevado a un motivo “con la promesa de llevarla a un sitio seguro”.
Según un acostumbrado de Ana Argelia, el hecho nunca fue judicialmente procesado lo que ha generado especulaciones sobre influencias policiales con el exjefe de la Policía Félix Herminda, lo que habría permitido la impunidad.
Casi medio siglo a posteriori, Miranda Hermida volvió a ser protagonista de un hecho de violencia extrema. De acuerdo con reportes policiales, el hombre asesinó a su esposa Mayra Martínez Romero, de 65 abriles, y a su suegra Doris Romero, de 86, en su residencia del sector El Millón, utilizando un arsenal de fuego. Después, se disparó.






