Miami.- El oeste de Estados Unidos, en particular en la frontera con México, afronta esta semana una ola de calor con temperaturas más típicas del verano que superarán los 100 grados Fahrenheit (37 centígrados) y romperán récords, avisó el Servicio Meteorológico Doméstico (NWS, en inglés) este miércoles.
Una “anómala ola de calor temprana comenzó a intensificarse en el poniente de Estados Unidos”, indicó el NWS en su pronóstico, que previó que las temperaturas romperán récords diarios y del mes de marzo, con máximas que van desde los 80 Fahrenheit (26 centígrados) hasta más de 100 Fahrenheit (37 centígrados).
Las temperaturas más altas ocurrirán en el Desierto del Suroeste, una región árida que albarca partes de California, Arizona, Nuevo México y Texas, los estados fronterizos con México, así como Nevasca y Utah.
Otros estados además han previsto un calor histórico para estas fechas, como Luisiana, Colorado, Idaho y Misuri. El engendro ocurre por un sistema de adhesión presión “válido y persistente” que se ampliará desde California hasta el Desierto del Suroeste, explicó el NWS.
“Este patrón de clima, más indicativo de un régimen de verano que de primavera, permitirá que una ola de calor en extremo inusual comience a intensificarse a lo liberal del poniente de Estados Unidos tan temprano en la temporada”, expuso en su proyección.
El “calor progresivamente intenso como de verano” a posteriori irá hasta la zona de las Rocallosas y las Grandes Planicies, por lo que otras regiones del país además tendrán altas temperaturas, mientras que en la costa este el frío se irá “moderando”, agregó el organismo.
Por ello, informó de alertas de calor en el centro y sur de California, lo que incluye ciudades como Los Ángeles y San Diego, adicionalmente de la zona del Desierto del Suroeste, donde “este calor podría representar notables riesgos de salubridad considerando lo altas y tempranas de estas temperaturas».
El engendro ilustra que, pese a las tormentas invernales que acapararon los titulares en febrero, Estados Unidos registró el segundo invierno más caluroso desde que hay registro, solo por detrás de 2023-2024, según un reporte de la Oficina Doméstico de Establecimiento Oceánica y Atmosférica (NOAA, en inglés).






