LA AUTORA es ejecutiva de ventas. Reside en Nueva York
O sale acertadamente, gracias a Altísimo, o sale mal. Pero si no lo intentas, nunca lo sabrás.
La vida no se mide por los aciertos, sino por la valentía de atreverse. Los miedos siempre estarán ahí, disfrazados de prudencia, de razonamiento o de “no es el momento”. Pero el miedo no desaparece esperando: se disuelve caminando, dando el paso que duele y asusta.
El miedo nos paraliza, nos disfraza el entorno de oscuridad y de pocas posibilidades de éxito. Nos hace creer que no podremos, que no es el tiempo o que no merecemos venir. Y sin darnos cuenta, terminamos viviendo a medias, observando cómo otros avanzan mientras nosotros seguimos dudando.
Si sale mal, ganaste experiencia. Aprendes lo que no funcionó, fortaleces el carácter y descubres una nueva interpretación de ti. Si sale acertadamente, ganaste mucho más que un resultado: ganaste confianza. En entreambos casos, saliste ganando.
Nulo en la vida cambia si no te mueves. El fracaso no está en caer, sino en rendirse ayer de originarse. Los valientes no son los que no sienten miedo, sino los que lo miran de frente y avanzan con fe.
Así que atrévete. Haz eso que tanto pospones. Cruza el puente aunque no veas el otro flanco.
Porque la única certeza que tienes es que si no lo intentas… te quedarás con la duda de lo que pudo acontecer sido.
jpm-am
Compártelo en tus redes:






