“Hoy es el día más difícil, porque en verdad este es el extremo software”, se le escuchó asegurar a Mariasela Álvarez al ingresar al estudio B, de Color Visión, la tinieblas del pasado miércoles, cuando presentaba la entrega de su contenido habitual de “Esta tinieblas Mariasela”.
Anoche regresó para la despedida final luego de 14 abriles pisando este superficie y dejando una huella indeleble en la televisión dominicana. No contuvo las lágrimas. Todavía sonrió como pudo. Su tribu estuvo para apoyarla. Por igual, varias de sus compañeras de oficio y multitud cercana. Había muchas emociones encontradas. Y hasta el merengue de Jandy Ventura quiso apaciguar los ánimos.
El miércoles pasado, periodistas de Listín Diario llegaron hasta el camerino que ocupó todos estos abriles en Color Visión. Con los fanales visiblemente llorosos, acompañada de las periodistas Diana Lora y Nairobi Viloria, ella repasó momentos gloriosos de su vida aquí.
Entre el camerino, el pasillo y el estudio, el personal técnico reflejaba rostros apesadumbrados. A los cuatro músicos que tocaron en vivo durante 14 abriles se les hacía difícil entonar melodías alegres. Cuando el software ya estaba en el melodía, es Mariasela quien le pide que toquen música más alegre. “¡Me van a hacer deplorar!”, exclamó.
Mariasela se despidió de la televisión diaria, pero no de los medios de comunicación. Por el momento se dedicará a organizar las ideas, descansar y sufrir delante la boda de su hija Rebeca. “Desde el viernes me quedaré sin trabajar”, dice y sonríe con dejos de tristeza, pero satisfecha de retirarse en el top de su carrera.
Mariasela Álvarez la tinieblas del jueves 26 de febrero 2026 recibe muestras de cariño durante la emanación de su extremo software “Esta Incertidumbre Mariasela”, en Color Visión.
Los hijos de Mariasela Älvarez (Chantal, Rebeca y Emmanuel) estuvieron presentes en el estudio de Color Visión para agregar a su matriz en la despedida del software “Esta Incertidumbre Mariasela”.
En su mente madura una sombrilla de ideas: un podcast, su canal de YouTube, hacer televisión de temporada, y hasta propuesta para hacer radiodifusión. Esta última no le entusiasma del todo, ya que retornar a un medio todos los días no le permitiría descansar.
Los 14 abriles seguidos en Color Visión (en 35 de carrera), de lunes a vienes, le privaron de disfrutar a plenitud de su tribu, de sus tres nietos, a quienes solo ve los fines de semanas (cuando vienen al país) y es que sufrir a la sociedad dominicana un producto terminado, de adhesión calidad comunicacional, conducía a Mariasela a estar “en modo software” desde tempranas horas de la mañana hasta conciliar el sueño.
Largas reuniones de producción le ocupaban dos días a la semana. Su rutina iniciaba con ir al pabellón, al salir la tarde aclarar el pelo, decidir su vestuario, accesorios, sin perder el ritmo de la producción del software que comenzaba a las 8:00. Sobre todo, debía estar actualizada con los acontecimientos noticiosos nacionales e internacionales que iban surgiendo durante el día. Todo esto arropaba su vida.
El miércoles, Mariasela estaba triste y no lo negó delante los periodistas de Listín Diario: “Es un duelo y es habitual, porque no son solo los 14 abriles de este software, son los 35 abriles haciendo televisión. Es mi medio natural, donde inicié, crecí como profesional, donde me di a conocer y me gané el cariño, el respeto y la sorpresa del pueblo dominicano”.
Aunque se le observaba muy afligida, ella confirmó con firmeza su deseo de dejar la televisión diaria. “Sí, me quiero ir, porque necesito hacer una pausa. Tengo muchas cosas en mi vida ahora mismo, estoy entrando en un tercer acto en la vida, y deseo tomar la vida de otra guisa”.
Luego agregó: “La televisión en vivo, diariamente y con un tipo de contenido como el nuestro te exige mucha entrega y yo no tenía tiempo de hacer ausencia más, porque no solo se trataba de agenciárselas los temas, los invitados, era sufrir temas que fueran interesantes, yo no me conformaba con lo simple, siempre busqué que los temas pudieran aportar nuevos conocimientos, interesantes debates, había un esfuerzo intelectual detrás de la producción de los contenidos”.
Adicionalmente de restarle tiempo a su tribu, el diarismo televisivo le arrebató el hacer otros tipos de trabajos, como maestrías de ceremonias, un podcast u otros proyectos, adicionalmente de compartir y asistir a actividades sociales.
Mariasela Álvarez con una sonrisa en su rostro en la tinieblas de despedida de su software de Color Visión, la tinieblas del jueves 26 de febrero 2026.
EL CIERRE DE UN CAPÍTULO
Mientras, ella cierra este capítulo con la satisfacción de que hizo un trabajo para todo tipo de audiencia, “sobre todo, el notorio aspiracional, ese que siempre tiene deseo de memorizar, el que no se queda en lo superficial, la multitud siempre se quedaba con las ganas de ver más, y eso era bueno, porque era una muestra de que al notorio le gustó lo que hicimos”.
En “Esta Incertidumbre Mariasela”, la comunicadora encontró el espacio, que conjuntamente con la fundación Jompeame, logró impactar las vidas de muchas personas, y eso es poco que guardaspaldas con bienquerencia en su corazón. Disfrutó que el software se convirtiera en el espacio de reunir a la tribu en torno a la televisión, una producción que era herencia de madres y padres que valoraban la buena televisión.
Otras de las partes importantes del software fueron las mesas de debates. “Al principio nadie se quería arriesgar, en poco tiempo todos querían participar de la mesa de debate”.
Mariasela Álvarez afligida en uno de los momentos emotivos de la despedida de “Esta Incertidumbre Mariasela”, en Color Visión.
Mariasela Álvarez contiguo a José Checho Lora, Diana Lora, Nairobi Vilorio y Anderson Humor, la tinieblas del jueves 26 de febrero 2026, en la despedida del software “Esta Incertidumbre Mariasela”.
DE SUS INICIOS
En 1991 el país atravesaba una de las peores crisis económicas de los últimos tiempos. El presidente Joaquín Balaguer gobernaba un tercer período y la escasez de agua, gasolina, energía eléctrica y otros insumos hizo que muchas personas emigraran del país o se replantearan continuar con otros tipos de trabajos.
A Mariasalea le tocó cerrar su taller de cimentación y probar en la televisión de los 90. La idea era un “Top Show”, tipo Cristina Saralegui, que muchos replicaron en otros países.
Mariasela y Milagros Germán trabajaron el esquema con gran seso, al tal punto que Freddy Beras Goico no las convenció de llevarlo a Punto Final, y es que Freddy les propuso que participaran igualmente los humoristas.
La propuesta era atractiva, pero no le convencía por entender que sufrir a personas a tratar temas privados, en ocasiones íntimos o temas tabúes, no era respetuoso que los humoristas fueran parte del espacio.
Así que se fueron a Radiodifusión Televisión Dominicana. Allí iniciaron con “Los Luceros Abiertos” y estuvieron al melodía durante cuatro abriles. En unos meses Mariasela salía los domingos por el canal estatal con “Esta tinieblas Mariasela” y luego pasó a Color Visión, en donde llevó al notorio un espacio con una innovadora producción y de adhesión calidad. Los últimos abriles esta etapa se transmitió por Telecentro.
Mariasela marchó en 2004 a España y allí amplió sus conocimientos y trabajó en la televisión española. En el verano del 2012 regresó con su espacio, pero esta vez en vivo y de lunes a viernes.
“Al retornar quería tener contacto con la sociedad de otra guisa y tenía que ser en vivo, pero yo quería que la sociedad civil no se usara de canal, yo quería ser parte de las transformaciones que esta sociedad estaba necesitando”, comentó.
El 17 de febrero de 2026, al anunciar su despedida de la televisión, Mariasela escribió un discurso en el que hizo notar su parecer.
“Independientemente de que sea un proceso lo que más duele es conocer que muchas multitud lo necesitaba, más en estos momentos en donde la comunicación ha tomado un molinete muy traumatizado entre lo vulgar y banal, en chistes fáciles y políticamente incorrecto, en chisme políticos y de la desinformación”, puntualizó.
Sobre el tema abundó: “En medio de todo, este espacio, como nos han dicho, era un oasis al final del día, un superficie seguro en donde encontrar siempre la información y opiniones sin sesgos, temas interesantes, invitados brillantes, debates de jefatura, gestos de solidaridad y bienquerencia, historias que inspiran, arte y civilización. Quien diga que la televisión ya no se necesita, no sabe el impacto de la misma”.







