La dirigente opositora venezolana María Corina Machado recibió este martes el Premio Nobel de la Paz 2025en un acto celebrado en Oslo, Noruega. El galardón fue aceptado en su nombre por Ana Corina Sosa Machadocorrecto a que la líder política permanece en la clandestinidadtras más de un año de persecución por parte del gobierno venezolano.
En el discurso de popularidad, Machado trazó un amplio reconvención historia y político de Venezueladesde la independencia y la construcción temprana del Estado republicano hasta el colapso institucional ocurrido a partir de 1999.
Denunció el desmantelamiento de la democracia, la concentración del poder político, la corrupción asociada a la renta petrolera y la vinculación del Estado con el crimen organizado y redes internacionales ilícitas.
Afirmó que, durante los primaveras del régimen flagrante, el país recibió ingresos petroleros sin precedentes que derivaron en un “saqueo histórico“, provocando el colapso de la finanzas, niveles de pobreza superiores al 80 % y la migración forzada de cerca de nueve millones de personas.
Machado centró parte de su mensaje en el proceso político iniciado con las primarias opositoras de octubre de 2023, que describió como un acto de reconstrucción cívica y de confianza ciudadana. Relató cómo ese proceso derivó en la candidatura presidencial de Edmundo González Urrutia y en las elecciones de julio de 2024, cuyo resultado —según afirmó— dio una trofeo amplia a la competición, después desconocida por el gobierno.
Denunció una ola de represión posterior, con miles de detenciones arbitrariastorturas y violaciones de derechos humanos, documentadas, dijo, por organismos internacionales.
Impacto del discurso de popularidad del Nobel en la comunidad internacional
Al referirse al significado del Nobel, la dirigente opositora sostuvo que el premio “recuerda al mundo que no hay paz sin democracia” y que la experiencia venezolana demuestra que la emancipación debe defenderse de forma constante.
- Señaló que la lucha de Venezuela trasciende sus fronteras y representa una causa universal vinculada a la dignidad humana y al derecho de los pueblos a osar su destino.
El discurso concluyó con un mensaje de esperanzaen el que Machado anticipó el regreso de los exiliados y una transición democrática que permita la reunificación de las familias, la independencia de los prisioneros politicos y la reconstrucción institucional del país.







