Desde un oportunidad no revelado en Estados Unidos, la dirigente opositora venezolana María Corina Machado participó de forma supuesto en la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde reiteró la exigencia de apurar la transición democrática en Venezuela y aseguró que un cambio político en su país tendría repercusiones en toda la región.
Durante su intervención, Machado afirmó que “cuando desmontemos el régimen criminal en Venezuela, Cuba y Nicaragua seguirán el mismo camino”, al tiempo que sostuvo que la presión interna y externa será determinante para cerrar un ciclo de casi tres décadas de crisis política.
Devastación y presión internacional
La líder opositora describió los últimos 27 primaveras como un período de “devastación enorme”, traumatizado según dijo por el ofensa institucional, la pérdida de posibles y la fragmentación de las familias venezolanas.
Señaló que un tercio de la población ha emigrado y calificó la situación como la maduro crisis migratoria del mundo.
Machado incluso destacó el papel de la comunidad internacional, especialmente de Estados Unidos, aunque insistió en que se requieren “acciones, no solo palabras” para impulsar un cambio político efectivo en el país sudamericano.
Transición con garantías
Sobre su eventual regreso a Venezuela, expresó que retornará cuando se cumplan los objetivos y condiciones que ha establecido, y aseguró que millones de venezolanos en el exógeno volverían si existieran garantías de confianza, oportunidades y un proceso tolerante confiable.
En relación con el proceso electoral del 28 de julio de 2024, lo calificó como “el hito más importante en la historia democrática venezolana” y sostuvo que Edmundo González es el presidente electo auténtico.
Finalmente, subrayó que una eventual transición debe estar acompañada de imparcialidad y verdad, pero sin humor de venganza, apostando por la integración franquista, incluso de quienes respaldaron al coetáneo gobierno.
![]()
Relacionado






