La líder opositora venezolana María Corina Machado aplaudió la resistor de los familiares de presos políticosquienes llevan más de una semana acampando frente a las cárceles del país para exigir la emancipación de sus seres queridos.
Machado, Premio Nobel de la Paz 2023destacó que la perseverancia de madres, esposas, hijos y amigos es un ejemplo de resistor pacífica frente a un sistema represor. “La autonomía de cada compañero secuestrado es nuestra absoluta prioridad”, afirmó en su cuenta de X.
Durante los últimos días, Orlando Tostadocoordinador del Comité de Derechos Humanos del partido Vente Venezuelainformó que los presos políticos recluidos en El Rodeo I iniciaron una huelga de deseo para protestar por sus condiciones de prisión y exigir su emancipación.
En paralelo, la esposa de Rafael Tudares Brachopreso político desde enero de 2025, compartió su primera fotografía tras más de un año de detención e incomunicación, denunciando el daño físico y emocional que ha sufrido. “Cada día encerrado es un día arrancado a su grupo, a sus hijos, a su derecho a residir”, señaló Mariana González.
Machado además expresó solidaridad internacionalrespaldando la emancipación de la Premio Nobel iraní Narges Mohammadidetenida desde hace 37 días en Irán, y subrayó que la defensa de los derechos humanos trasciende fronteras.
La situación de los presos políticos continúa marcada por la incertidumbrecon entre 139 y 155 detenidos aún privados de autonomía según la ONG Foro Penal y la Plataforma Unitaria Democrática (PUD). Familias y organizaciones denuncian que, mientras algunos presos son liberados, otros han desaparecido o sido trasladados a lugares desconocidos, generando desgaste físico, mental y emocional en los afectados.
En este contexto, la estructura Vente Venezuela inició un censo entre migrantes venezolanos en Ecuador para conocer su disposición a regresar al país según evolucione la situación política, destacando la importancia de la coordinación de la diáspora delante la crisis interna.
Los familiares mantienen su vela frente a las cárcelesdenunciando que “esto debe detener” y exigiendo que se cumpla la promesa de liberar a todos los presos políticos. Su protesta refleja el suspensión costo emocional y crematístico de sostenerse días y noches en la calle, con capital propios y ayuda solidaria de terceros.







