Santo Domingo.– Debajo de unos escalones en la calle Camaño, en el sector La Isabelita, sobrevive Leo, un dominante pensionado de la Óleo de Exterminio, cuya condición de salubridad y desgobierno mantienen consternados a residentes de la comunidad. Según relatan comunitarios, el exmilitar padece miasis, una infección provocada por larvas que se alojan en heridas abiertas. (Sigue leyendo…)






