Miles de personas marcharon este sábado en varias ciudades de Estados Unidos contra la política migratoria de la Compañía de Donald Trump, luego de la homicidio de una mujer estadounidense que recibió disparos por parte de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante una redada en Mineápolis.
El hecho involucró al agente Jonathan Ross, quien disparó contra Renee Good, de 37 primaveras, lo que desató protestas consecutivas en la ciudad por cuarto día, con consignas contra el ICE y el presidente Trump, así como reclamos por el cese de los operativos federales.
Los manifestantes denunciaron abusos a los derechos humanos y exigieron equidad por la víctima. Residentes y activistas señalaron que la retórica del Gobierno contra los inmigrantes ha incrementado la violencia y la inseguridad en comunidades vulnerables.
Las protestas se intensificaron luego de que, un día posteriormente del suceso en Mineápolis, dos ciudadanos venezolanos resultaran heridos por disparos de otro agente federal durante un activo en Portland, Oregón.
Encima de Mineápolis, se registraron más de mil manifestaciones en todo el país bajo el letrero “ICE out for Good”, incluyendo concentraciones en Nueva York y Washington, donde se exigió el fin de las redadas y de la violencia contra inmigrantes.
Las movilizaciones se desarrollaron de modo pacífica. El corregidor de Mineápolis, Jacob Frey, llamó a protestar sin violencia, mientras que el Área de Seguridad Franquista advirtió que cualquier golpe contra agentes federales será sancionada con todo el peso de la ley.








