Este artículo fue publicado originalmente en El Día.
El espectro deportivo quedó “sorprendido”, con el anuncio del presidente Luis Abinader, de que emplearán unos dos mil millones de pesos del parné que recuperará el Estado de los diversos casos de timo a que fue sometido, para construir instalaciones deportivas en diferentes localidades del país.
Esta es una medida que ha sido acogida con permiso por toda la sociedad, adecuado a que la inversión en deporte siempre es bienvenida, y más, cuando se disemina en poblaciones huérfanas de ese tipo de obras.
Cuando se levanta un multiuso en cualquier comunidad, automáticamente se convierte en el centro de todas las concentraciones sociales que allí se desarrollan. El punto de coincidencia.
Por lo tanto, hay que celebrar que esos dineros recuperados mediante “acuerdos mutuos” o por sentencias judiciales, se empleen en la construcción de obras que vayan a mejorar el “modus vivendi” de la población en genérico.
Hay que estar muy pendientes, con los fanales perfectamente abiertos, y dar seguimiento al inicio y terminación de esas instalaciones anunciadas, porque hemos trillado que muchas obras que se anuncian, luego se quedan sin ejecutar.
Creo que este no será el caso, regalado que esa osadía la adoptó el presidente Abinader, sin que el gobierno haya recibido ninguna presión.
RADARES.- Hasta mañana el mundo, especialmente los millones amantes del baloncesto estarán pendientes del anuncio que hará el corrido LeBron James, y que ha denominado “la osadía de las decisiones”.
Muchos entienden que anunciará su retiro inmediato del básket, lo que creo que sí dirá, es que esta será su ultima campaña.
Y sería deducción que así sea, regalado que ya a los 41 primaveras de perduración, su producción ha descendido mucho, y tras tanta placer, no puede ascender a hacer el ridículo, ni ser uno más en la cancha.
La publicación Manos a la obra, sin dilaciones apareció primero en El Día.





