Por: Ling Almánzar.-
Ayer de aniquilar a sus hijos y de arrancarse la vida, Pennsylvania Jiménez dejó una carta de despedida donde refleja el nivel de angustia que estaba atravesando. Así, desesperada y abatida, pide perdón por la tragedia que iba a cometer.
“Perdón, era mucho para mí sola. Lo siento, no podía dejar mis hijos en este mundo tan cruel. No quiero que aguanten todo lo que tuve que sujetar. Es demasiado y ya no lo resisto”, dice el texto.
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Pensilvania envenenó a sus tres hijos, en el Ensanche Isabelita. Vecinos la describen como una mujer un poco celosa. Dicen algunos que, antiguamente de cometer los hechos, acudió al trabajo de su cónyuge y hasta lo amenazó con un cuchillo.






