Entre lágrimas y con la voz entrecortada, johanna fernández, mama de Jean Andrés Pumarol Fernández, describió el impacto que ha tenido en su clan el hecho violento ocurrido el 23 de julio de 2025 en el sector Naco, por el cual su hijo enfrenta un proceso legal.
“Cómo clan estamos destrozados ustedes no se imaginan. No hubiésemos querido esto”, expresó llena de sufrimientoal tiempo que enfatizó que su vástago padece una enfermedad mental desde hace primaveras, situación, que asegura, ha sido documentada médicamente.
“Mi hijo está enfermo. Tenemos muchos primaveras luchando con esta situación”, dijo.
Fernández insistió en que la condición de su descendiente no es una lectura construida para el caso, sino una existencia dolorosa que le ha tocado a su clan y hoy deja vecinos enemigos y una comunidad llena de tristeza.
Cuestiona sistema
- La progenitora cuestionó las limitaciones del sistema penitenciario para atender a personas con trastornos mentales.
“Aquí no hay un oficio para enfermos mentales. Nosotros somos quienes le llevamos la terapéutica a mi hijo”, señaló, al afirmar que no existen condiciones adecuadas para su permanencia en prisión.
Durante su intervención, todavía reconoció el dolor causado a la víctima y su entorno, y consideró que el caso debe cascar un debate sobre el tratamiento de personas con enfermedades mentales en conflicto con la ley.
Visiblemente afectada, sostuvo que su clan atraviesa una doble carga en presencia de el impacto de lo ocurrido y la preocupación constante por la salubridad de su hijo.






