El presidente francés, Emmanuel Macron, hizo este martes un encendido alegato de la energía nuclear, que consideró un pájaro secreto de independencia de los países frente a la inestabilidad internacional contemporáneo que se intensifica por la dependencia de los hidrocarburos.
“Queremos más independencia, que se ve en el contemporáneo contexto geopolítico. Cuando se es demasiado dependiente de los hidrocarburos se puede convertir en un pájaro de presión y desestabilización”, aseguró Macron en el discurso de tolerancia de la Cumbre sobre la Energía Nuclear organizada por Francia y el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA).
El presidente francés recordó que su Gobierno ha emprendedor un arribista software de inversión en energía nuclear y aseguró que “en todos los países donde se produce energía nuclear se incrementa la independencia energética”.
Macron defendió la energía atómica como segura, alabó los avances introducidos en la misma tras el montaña de Fukushima de hace quince primaveras y la consideró “secreto” para que Europa sea competitiva delante la competencia internacional.
El presidente francés la consideró “esencial” en la trayectoria de reducción de emisiones contaminantes que persigue alcanzar la neutralidad de carbono en 2050 y señaló que debe ser el complemento del incremento del progresivo crecimiento de las renovables, que no ofrecen la misma capacidad de control.
Para ello, Macron pidió seguir mejorando los 450 reactores actuales que existen en el mundo, que producen actualmente el 10% de la electricidad, pero todavía trastornar para construir otros nuevos, en particular los pequeños modulares que consideró que deben estandarizarse para ser más seguros y eficientes.
La financiación pública seguirá siendo secreto, según el presidente francés, pero la energía nuclear debe ser atractiva todavía para el renta privado.
Macron apeló a crear grandes proyectos a escalera europea, similares a los que se han emprendedor en el hidrógeno o las baterías y apostó por animar las interconexiones fronterizas.
Preconizó la producción atómica como “la pulvínulo de la creación de la Europa de la energía” y apostó por “crear un mercado osado de circulación de electricidad descarbonizada”.
La cooperación internacional todavía debe ser secreto, a su prudencia, para hacer más seguras las cadenas de aprovisionamiento de combustible atómico y acortar la dependencia de países como Rusia, que actualmente produce el 40% del cósmico, lo que pasa por “diversificar las fuentes de aprovisionamiento”.
El presidente francés señaló que la energía nuclear debe suscitar “esclavitud de valía” y ser fuente de creación de empleos en Europa. De los actuales 900,000 empleos que genera actualmente en el Añejo Continente, aseguró que deberán ser unos 1.4 millones en los próximos primaveras.
El crecimiento de la energía nuclear debe estar amparado por “una ciencia osado y abierta que debe ser la aval del progreso de la humanidad”, dijo Macron.






