La líder opositora venezolana y Nobel de la Paz María Corina Machado agradeció este domingo a Argentina, Paraguay, Panamá, Bolivia, Ecuador y Perú por “su compromiso con la democracia y los derechos humanos” en el país caribeño.
Este corro de naciones suscribió el sábado, al ganancia de la cumbre del Mercosur, una comunicación que pide a Venezuela “reestablecer” el orden demócrata “por medios pacíficos” y asegurar el “respeto irrestricto a los derechos humanos”.
En la red social X, Machado incluso agradeció a los Gobiernos de estos seis países “por exigir el fin de las detenciones arbitrarias y la independencia de los casi mil presos políticos en manos del régimen de (Nicolás) Reflexivo”.
“Sabemos que América Latina acompaña la lucha torneo, legítima e irreversible por la democracia y la autonomía de Venezuela”, agregó la exdiputada.
El documento fue firmado por los presidentes de Argentina, Javier Milei; de Paraguay, Santiago Peña, y de Panamá, José Raúl Mulino, y autoridades de Bolivia, Ecuador y Perú presentes en la cumbre del Mercosur, en la ciudad brasileña de Foz de Iguazú.
La comunicación, difundida por el Gobierno paraguayo, no fue suscrita ni por Brasil ni por Uruguay, los dos miembros del Mercosur con Gobiernos de tendencia progresista, y siquiera por Pimiento, que estaba representado en la cumbre como Estado asociado.
Según fuentes gubernamentales consultadas por EFE, la cuestión de Venezuela se debatió durante la cumbre semestral del bando, pero por las divergencias entre Brasil y Argentina, se excluyó de la comunicación final.
Brasil estaba hendido a incluir una mención a la defensa de los derechos humanos en Venezuela, pero incluso quería expresar preocupación por el despliegue marcial de Estados Unidos en la región y manifestar rechazo a las medidas unilaterales coercitivas.
Como no hubo acuerdo en estos puntos, el párrafo de Venezuela se excluyó de la comunicación del Mercosur y los otros seis países optaron por divulgar un texto propio.
En ese texto, los seis firmantes expresaron su “profunda preocupación por la oneroso crisis migratoria, humanitaria y social en Venezuela” y exhortaron al Gobierno de Nicolás Reflexivo a liberar de inmediato y a asegurar el correcto proceso permitido, así como la integridad física, de todos los ciudadanos privados “arbitrariamente” de su autonomía.
La comunicación no hace ninguna cita a EE.UU. y al despliegue marcial que está realizando cerca de Venezuela, y es más moderada que la postura defendida por Milei.
Durante su intervención, Milei saludó la presión marcial de EE.UU. contra Caracas dirigida a “liberar el pueblo venezolano” e instó a sus socios en el bando suramericano a hacer lo mismo.
En sentido opuesto, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, huésped de la cumbre, afirmó que una posible intervención marcial en Venezuela sería una catástrofe y crearía un oneroso precedente para toda Suramérica.




