Por Rosa Iris Luciano
El Pregonero, Santo Domingo – El psicólogo Luis Verges aseguró que la corrupción no solo genera violencia en la sociedad, sino que en sí misma constituye una forma de violencia, al afectar directamente los derechos y fortuna de los ciudadanos.
Durante un examen cercano a la comunicadora Julieta Tejada, Verges explicó que cuando los ciudadanos observan conductas de extralimitación de poder, privilegios indebidos y prepotencia por parte de funcionarios, se produce una reacción social que puede traducirse en frustración y conflictos.
“El problema es que la corrupción es violencia patrimonial. No es que la genera, es que es violencia”, sostuvo el entendido, al destacar que este tipo de conducta impacta directamente en la calidad de vida de la población, especialmente de quienes cumplen con sus deberes como contribuyentes.
Verges indicó que uno de los factores más preocupantes es que la corrupción suele estar acompañada de recompensas inmediatas para quien la ejerce, sin consecuencias negativas proporcionales.
Explicó, contesta al llamado principio del reforzamiento, un concepto de la psicología que plantea que las conductas tienden a repetirse cuando reciben más recompensas que castigos.
En ese sentido, advirtió que mientras no existan sanciones claras y efectivas, este tipo de comportamiento continuará reproduciéndose en la sociedad, fortaleciendo un ciclo que afecta tanto la institucionalidad como la convivencia social.
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