
SANTO DOMINGO. – El doctor Luis Eduardo Tavárez Nicolás, egresado de la carrera de Medicina del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), ocupó el puesto 134 de entre 13,691 aspirantes a plazas del proceso de Médico Interno Residente (MIR), una prueba de evaluación para ceder a la formación de especialistas médicos en España.
El MIR consiste en la evaluación, principalmente, de conocimientos mediante un cuestionario objetivo de múltiples respuestas que tiene como fin obtener una puntuación prioritaria para designar singularidad y hospital.
Tavárez Nicolás, quien egresó de la carrera de Medicina con un promedio de 3.89 (Summa Cum Laude). Se presentó al examen MIR este 25 de enero del 2025 y fruto de su incorporación calificación pudo optar por la singularidad en cardiología en el Hospital Clinic de Barcelona, de la que se ofrecieron a penas 203 plazas. Cardiología fue la séptima singularidad en agotar sus plazas ofertadas, lo que la coloca como una de las más competitivas, este año solo se abrieron 9,007 plazas en total.
“Llevaba una semana en España, adaptándome al horario. Aunque había estudiado mucho, los desasosiego eran inevitables. Dormí hasta tarde ese día para evitar la ansiedad. Al resistir al clase, los desasosiego se transformaron en confianza: llevaba primaveras preparándome, y sabía que había transmitido todo de mí. Salí del examen con la sensación de activo hecho lo mejor posible”, relató al recapacitar aquel día como si hubiera sido ayer.
El bisoño médico dijo que desde temprano le fascinó el corazón. “Inicialmente me interesaba la cirugía cardiovascular, ver un corazón latiendo con mis luceros fue impresionante. Pero fue estudiando para el MIR que descubrí mi pasión por la cardiología clínica. Entender el electrocardiograma (ECG), los síndromes coronarios, la fisiología… Me enamoré aún más. Por el momento, me atrae especialmente el intervencionismo coronario”, contó.
Aunque Tavárez consideró la experiencia como retadora, confesó que los resultados obtenidos fueron mucho mejor de lo esperado. “Estaba en Madrid de reposo y no pude evitar que se me salieran las lágrimas de la emoción. Llamé de inmediato a mi clan y seres queridos. Fue un momento de muchísima alegría”, aseguró.
Tavárez agradeció a su clan, amigos y pareja por ser una red de apoyo incondicional en medio de esta temporada. “Del INTEC quiero corresponder especialmente a la dra. Ysmenia Díez y el dr. Wilson Javierre que me introdujeron a esta singularidad tan maravillosa”, añadió el residente de cardiología.
Al cuchichear de su Colmena, describió sus primaveras en el INTEC como “inolvidables”, esto incluyó grandes conocidos y experiencias que le marcaron para toda la vida. “Aprendí perseverancia, disciplina y títulos que me han ayudado hasta hoy, especialmente con este examen. Le guardo mucho cariño a mis profesores y a la institución”, expresó.
Actualmente, Luis Eduardo vive en Barcelona desde hace dos semanas y se adapta a una nueva etapa. “Ya comencé los trámites para incorporarme al hospital y he empezado a conocer la ciudad y a mis futuros compañeros. Aunque extraño a mi clan, estoy emocionado por esta nueva etapa”. Dijo que no solo quiere seguir conociendo Barcelona y su civilización, sino que todavía desea educarse catalán. “Durar hasta aquí ha sido un logro enorme, pero esto escasamente comienza”.






