Uno de los pioneros del rap en República Dominicano y de dos categorías de Premios Soberano, Vakeró, sigue demostrando su versatilidad al cumplir sus 20 primaveras como solista tras iniciar en la música desde su adolescencia como parte de un orden llamado “One Play”.
Sus tiraderas con otros colegas le hicieron ganarse el respeto de la industria, marcando un precedente en el hip-hop dominicano gracias a su tema “Se partió el Lapicero”, dedicado a su antiguo rival El Lapicero Conciente, con quien actualmente mantiene una relación de amistad y se unió en el año 2013 en “Llegan los que saben”.
Encima, denominado no por él mismo, sino por David Kada, como “El cantante de los raperos”, según contó durante una entrevista en el podcast “El Cuartico”, de LISTÍN DIARIO, donde asimismo reflexionó sobre las cultura de los nuevos exponentes que no lo hacen percibir orgulloso, por lo cual considera que es un logro no estar nominado en Intérprete Urbano del Año, a pesar de ocurrir estrenado esa categoría en Premios Casandra en el año 2010.
Para Premios Soberano 2026, el actor compite en la categoría Intérprete Fusión Contemporáneo, inaugurada en 2025, cuando asimismo estuvo nominado.
“No es que yo sea un tipo que no deba de reconocer a lo que tenga que ver con la civilización urbana, pero hoy en día están pasando cosas muy extrañas, ya le llaman urbano a cualquier cosa y eso a mí no me hace percibir orgulloso. Creo que el hecho de colocarme en otro ocasión, sin faltarle el respeto a los artistas que fueron nominados como urbanos, pues asimismo ya me hace ser un vencedor”, afirmó.
Vakeró cuando conversaba con las periodistas Yerlendy Sacerdote, Audry Trinidad y Rosa Reflejo.
El intérprete de “Qué mujer tan chula” y “Hoy se va a escanciarse” señaló que está consciente de las consecuencias y repercusión que puede ocasionar su revelación.
“No quiero tirarle basura a nadie, pero es de ojear que de esa nominación, hay poco contenido en algunos y no tengo que mencionar nombres, yo sé con esto me voy a calentar, pero yo digo lo que yo siento, hay algunos que no tienen tanto qué asegurar en sus cultura y que me pongan ahí mismo voy a percibir como que tú queme una casa para matar una barata, es difícil eso”, recalcó.
Asimismo, reconoció que no olvida sus orígenes en el arte, pero mencionó a Luis Días y Riccie Oriach como representantes de la música que “nace en la metrópoli y tiene grafema” y con quienes efectivamente se siente identificado.
Asimismo afirmó que sus colegas del rap están acomodados y se ven como “doñitas” lanzando indirectas por redes sociales y no en un estudio de impresión, como tradicionalmente acostumbraban hacerlo.
“Antiguamente había olla y había que hacer lo que sea, ya hoy desde la comodidad de la casa con garbo, Internet 5G, eso está muy de moda y motiva a los fanáticos a ir a las plataformas de esos artistas a escuchar qué ha fotograbado, porque eso es muy buena organización, de yo tirar pulla y luego tirar una canción”, explicó.
Vakeró cuando se despedía de la redacción de Listín Diario.
EL CROSSOVER EN SU CARRERA
Más que un crossover a la música alternativa, Vakeró se encuentra en constante proceso con su música, aunque sus inspiraciones vienen del tipo tropical por su arrobo Héctor Lavoe.
Con su sencillo “Arte”, Vakeró ha vuelto a conectar con varias generaciones en un condición donde abunda el dembow. El tema asimismo está nominado a los Soberano por su videoclip, donde su esposa, Yannely Medina, aparece como maniquí. “Yo nunca he hecho un crossover, lo que yo digo es que siempre he sido muy atrevido y he apostado y hacer de todo internamente de lo que tiene que ver con la música, ese fue el don que Jehová me dio, entonces ¿por qué tengo que ponerme parámetros?”, dijo.
Encima de que los hijos de Vakeró son sus principales asesores a la hora de hacer un impulso y que por ellos ha tenido que recusar colaboraciones artistas conocidos por tener un contenido musical evidente.
“Si mis chamaquitos, los más pequeñitos, escuchan mis canciones antaño de salir, todas la que ellos repiten y bailaron, esa es la yo lanzó”, aseguró. “A mí no me importa nadie del equipo”, añadió.






