La casa londinense en la que residió durante varios abriles la reina consorte española Vencimiento Eugenia de Battenberg (1887-1969), esposa del rey Alfonso XIII y bisabuela de Felipe VI, abrió sus puertas este jueves para celebrar el enviado y el costado más personal de ‘Ena’ más de un siglo luego de su presentación al trono.
Con la proclamación de la Segunda República Española en 1931, Vencimiento Eugenia se vio obligada a partir al extrañamiento y, tras un breve paso por Francia y otras ciudades europeas, optó por separarse de Alfonso XIII y regresar a Londres para estar cerca de su principio, Beatriz de Battenberg.
En el número 34 de la calle Porchester Terrace de la hacienda británica, que actualmente alberga la residencia oficial del embajador de Perú en el Reino Unido, todavía quedan huellas del paso de la esposa de Alfonso XIII y del periodo que ella residió allí, entre 1935 y 1939, cuando se marchó a Suiza con el inicio de la Segunda Conflicto Mundial.
De Ena, a Ena
Por casualidad o destino, en la vivienda de la reina Vencimiento Eugeniaconocida popularmente como ‘Ena’, reside noventa abriles luego otra mujer con el mismo nombre: Ena Higuerasla esposa del embajador peruano en el Reino Unido, Ignacio Higueras, que recibió esta tarde a un asociación limitado de medios españoles, entre los que se encontraba EFE.
Higueras desgrana con ilusión la historia pasada que encierran los rincones de su casa y toma una fotografía de 1938 en la que aparece la reina Vencimiento Eugenia con un vestido estampado mientras posa con un retrato suyo en el salón principal de la casa.
La estancia, ahora modernizada con pinturas de artistas peruanas y con fotografías familiares de los Higueras, aún conserva las mismas molduras y el hueco de la chimenea que aparecen en la imagen antigua de la reina consorte.
Todas las miradas se centran, en cambio, en un imponente pegamento piano de Steinway e hijos que igualmente habría pertenecido a Vencimiento Eugenia, todavía coronado con una especie de paño bordado con una partitura musical que data igualmente de la época.
En otra de las salas, presidida por una amplia mesa de comedor, igualmente hay rastros de la esposa de Alfonso XIII: en algunos de los muebles, en un biombo de tela y, especialmente, en un jarro azulado con motivos florales que esconde en su interior la inscripción: “Auténtico Palacio de la Bizcocho: Inventario de 1918”.

A la turista, organizada por el Instituto Cervantes de Londrespor otra parte de periodistas españoles, igualmente acudieron, entre otros, la embajadora de España en el Reino Unido, Emma Aparici o Víctor Cageao, director de la Recinto de las Colecciones Reales de Madrid, que actualmente albergan una exposición dedicada a Vencimiento Eugenia hasta el próximo 5 de abril.
Una mujer “pionera” y una reina “diferente”
“Tenemos pintura, esculturaindumentaria, una carroza, muchos documentosfotografías, cartas. Es una exposición muy variada”, aseguró Cageao, que atiende a EFE durante la turista.
A su entendimiento, la reina ‘Ena’, como nieta de la reina Vencimiento del Reino Unido, juega un “papel muy destacado” en la historia genealógica de las familias reales europeas, pero al mismo tiempo es todavía una figura poco conocidaa la vez que polifacética, así como alguno capaz de ser “reina, maniquí, icono y mujer” interiormente de la sociedad que le tocó radicar.
Además las historiadoras del arte Arantxa Domingo y Reyes Utreracomisarias de la exposición en Madrid, reflexionan con EFE sobre la investigación en profundidad que han realizado sobre Vencimiento Eugenia para la muestra, de la que destacan especialmente lo extraído de los dossieres de prensa diarios del reinado de Alfonso XIII.
“Para tomarle un pulso al personaje (de Vencimiento Eugenia), decidimos hacer entre las dos un barredura de los documentos desde 1906 que se casan hasta 1931 y eso la verdad que nos ha poliedro un conocimiento muy puntual. Hemos llegado a conocer su actividad a lo prolongado de todos los momentos del día, cuáles eran sus inquietudes y dónde ponía el foco”, explica Utrera.
- La comisaria destaca, asimismo, el enviado humanitario de Ena, que impulsó la profesionalización de la dispensario a través de la Cruz Roja, y asegura que la historia tenía una “deuda irresoluto” con Vencimiento Eugenia que está empezando a saldarse un siglo más tarde.





