Cada vez es más difícil para el Hubble y otros telescopios que orbitan la Tierra capturar imágenes impecables gracias al repentino aumento de los lanzamientos de satélites. Los rastros de los satélites podrían alterar casi el 40 por ciento de las imágenes tomadas por el Hubble y hasta el 96 por ciento de las tomadas por otros tres telescopios durante la próxima división, según un estudio. estudiar por investigadores de la NASA publicados hoy en la revista Naturaleza.
Advierten que eso podría poner en peligro la capacidad de los científicos para detectar asteroides preocupantes o descubrir nuevos planetas. Nuestra visión del espacio se vuelve más borrosa sin esfuerzos para condicionar la contaminación lumínica proveniente de nuevas megaconstelaciones de satélites.
La magnitud del problema es asombrosa.
“Mi carrera se ha centrado en tratar de hacer que los telescopios vean mejor… tratar de hacer que los telescopios sean más sensibles, más precisos y obtengan mejores imágenes”, dice Alejandro Borlaff, comprobado investigador de la NASA y autor principal del estudio. “Por primera vez encontramos poco que en verdad podría ser peor en el futuro”.
La magnitud del problema es asombrosa. Los costos de emanación más baratos y la proliferación de satélites de telecomunicaciones como el de Starlink han despejado una caja de Pandora de nuevos desafíos en el espacio. Las estelas de satélites, que parecen rayos de luz, ya se detectaron en el 4,3 por ciento de las imágenes tomadas por el Hubble entre 2018 y 2021. El número de satélites que orbitan la Tierra ha aumentado de 5.000 en 2019 a más de 15.800 en la hogaño. según la Agencia Espacial Europea. Ese número podría montar a 560.000 si los lanzamientos de satélites actualmente planificados continúan durante los próximos 10 abriles aproximadamente.
Borlaff y sus colegas simularon la panorámica que probablemente tendrán cuatro telescopios luego de todos esos lanzamientos. Con tanta saturación en el espacio, proyectan que el telescopio Hubble podría capturar inadvertidamente un promedio de 2,14 satélites por exposición. El Telescopio de la Temporada Espacial China Xuntian, uno de los otros telescopios incluidos en el estudio que se prórroga editar el próximo año, podría ver un promedio de 92 satélites por exposición. Es menos probable que el Hubble capture tantos satélites en sus imágenes oportuno a su campo de visión más severo. Felizmente, otros telescopios potentes, incluido el James Webb, orbitan lo suficientemente remotamente de la Tierra como para evitar la contaminación lumínica de los satélites.
La cuestión va más allá de incluir accidentalmente un comparsa (o muchos) entre las visiones de nebulosas, estrellas y planetas distantes que capturan estos telescopios. Los satélites reflejan la luz del Sol, la Vitral o la Tierra, que puede ser lo suficientemente brillante como para oscurecer detalles que de otro modo podrían capturarse en una imagen si no fuera por esa contaminación lumínica. Es posible que los investigadores no puedan detectar un cambio en el brillo de una sino que pueda indicar que hay un exoplaneta allí, explica Borlaff. “Perderás esa información porque un comparsa pasó frente a ti”.
Ahora es el momento de encontrar soluciones, afirma, ayer de que haya tantos satélites en ámbito. Los esfuerzos por diseñar satélites más oscuros y menos reflectantes han planteado nuevos problemas porque tienden a calentarse más y, como resultado, emiten más luz infrarroja. Los investigadores igualmente han intentado diseñar estrategias para tomar imágenes en momentos y lugares con beocio probabilidad de que los satélites se crucen en su camino, una tarea que es más difícil de realizar cuanto más concurrido está el sitio. Se necesitará más coordinación sobre el ámbito con las empresas y los gobiernos que lanzan satélites, tal vez colocándolos en ámbito más pérdida que donde están los telescopios para evitar obstruir su visión o regular dónde pueden desplegarse.
“Tiene que acontecer una guisa óptima de colocar constelaciones y telescopios espaciales… para que podamos coexistir de guisa sostenible”, dice Borlaff.






