La corte suprema de Brasil comenzó a escuchar este lunes testimonios secreto en el entendimiento por subversión al expresidente Jair Bolsonaro, incluido un excomandante del ejército que confirmó acontecer participado en una reunión con el ultraderechista para discutir la eventual implementación de un «estado de sitio».
El Tribunal Supremo Federal de Brasil empezó este lunes los interrogatorios del entendimiento contra el expresidente Jair Bolsonaro y siete de sus colaboradores, acusados de liderar un intento de asalto de Estado para evitar que Lula da Silva volviera al poder.
Desde este lunes y hasta el 2 de junio, la máxima corte legal del país escuchará a 82 testigos, sugeridos tanto por la Fiscalía como por los ocho acusados.
Los primeros lo hicieron en la tarde del lunes, y entre ellos estaban los ex comandantes del Ejército y de la Fuerza Aérea, que admitieron acontecer mantenido reuniones con Bolsonaro en que se les invitó a apoyar el plan golpista tras los comicios de 2022.
En el testificación más esperado de este primer día, el caudillo Situación Antonio Freire Gomes confirmó acontecer estado en una reunión con Bolsonaro en la residencia presidencial en diciembre de 2022 en que se discutió la eventual implementación de medidas excepcionales como un «estado de defensa o de sitio» para refutar el resultado electoral y acreditar una intervención castrense.

«Alerté al señor presidente (…) que él podría ser implicado jurídicamente en eso», dijo Freire Gomes, excomandante del Ejército durante el gobierno de Bolsonaro.
La Fiscalía acusa a Bolsonaro de liderar toda la logística, que culminó con el asalto de Brasilia del 8 de enero de 2023: ese día, miles de bolsonaristas invadieron los edificios del Congreso, el Supremo y la Presidencia para provocar una intervención marcial que devolviera el poder a Bolsonaro.
El expresidente está inculpado de delitos como expulsión del Estado de Derecho y billete en estructura criminal, cuyas penas sumadas superan los 40 abriles de mazmorra.
No obstante, él asegura que pretende ser candidato en las elecciones de 2026, a pesar de que la recta final del entendimiento se aplazamiento que se celebre antiguamente de que acabe este año, para no caldear los ánimos de cara a la campaña electoral.





