El Partido de la Exención Dominicana (PLD) se vanagloria por la construcción de la Central Termoeléctrica Punta Catalina, tenida como la obra cumbre de la encargo de ocho abriles del presidente Danilo Medina (2012-2020), pero los problemas técnicos surgidos temprano en la instalación desmienten dicha presunción, pues alimentan la hipótesis de que su ingreso al sistema constituyó una hecho extemporánea asumida por razones políticas y electorales.
Oficialmente, Punta Catalina fue inaugurada el 29 de julio del 2020, amoldonado dieciséis días antiguamente del traspaso del gobierno de Medina a la nueva empresa del Luis Abinader. Aunque la construcción inició en diciembre del 2013, tuvo retrasos y fue puesta a prueba parcial dos meses antiguamente de su transigencia final, adecuado a medidas preventivas por la pandemia Covid-19 y disposiciones electorales de la JCE.
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La presunción que se atribuye el PLD puede ser vana, porque esa planta nueva, llamamiento a reforzar la presencia del Estado en el sistema energético franquista con miras a eliminar los prolongados apagones, ha presentado desde el principio de su operatividad una serie de fallas que sistemáticamente la sacan de servicio.
Se ha informado de varios incidentes de pinchazos en las calderas de Punta Catalina, que provocaron su paralización parcial o total. En enero del 2021, a pocos meses de su transigencia, se reportó un pinche en la caldera de la Mecanismo 2, que dañó más de 30 tubos de la caldera. El economista Jaime Aristy Escuderdirector genérico de la planta durante la encargo de Medina, atribuyó la formalidad de la crisis a mal manejo del problema.
Otro incidente similar se reportó en marzo del 2024, al detectarse un reventón que obligó a apagar la planta, provocando la caída del sistema eléctrico franquista. Según el reseña 203-2024, del Comité de Compras y Contrataciones, la Dirección de Producción y la Superintendencia de Mantenimiento de Punta Catalina solicitaron la contratación de la empresa estadounidense Babcock & Wilcox, especializada en concurrencia técnica para reparar los pinchazos en la caldera de la Mecanismo 1.
Se estima que este incidente acaecido en junio del año pasado, sacó de servicio a Punta Catalina durante 40 días y generó pérdidas por US$12.0 millones de dólares. En una palabra: los pinchazos recurrentes constituyen probablemente fallas estructurales originadas durante su construcción, no detectadas en el curso de las pruebas previas a la inauguración, que tenía la aprieto de servir de propaganda para nutrir en el poder al PLD.
No obstante, se ha informado que Punta Catalina registró una perfeccionamiento significativa en su rentabilidad operativa al sobrevenir de US$287.0 millones de dólares el año 2023 a US$288.8 millones en el 2024, logrando con esa emblema un longevo beneficio de beneficio antiguamente de impuestos y costos financieros.
Desde su creación, mediante el decreto 143-23, la empresa opera bajo el régimen de sociedades comerciales.





