Ya en algunas entrega anteriores, hemos gastado de modo un tanto sucinta el papel que adentro del ajedrez geopolítico han venido jugando los medios de comunicación y otros principios afines, que adentro del vademécum: El Dominio Mental, La Geopolítica de la Mente de don Pedro Baños ahora estamos reflexionando.
El citado escolar e intelectual castellano, en esta obra nos señala que “Los medios como tutores sociales”, en donde nos señala lo dicho por “El psicólogo canadiense Albert Bandura quien nos alerta de que los medios pueden convertirse en el tutor de la sociedad, por su capacidad para inocular títulos y conocimientos en ella”, (página 67); encima nos precisa que como consecuencia del manejo que les han venido dando aquellas naciones, las cuales y desde tiempos inmemoriales han estado buscando establecer su hegemonía o poder a nivel mundial, haciendo millonarias inversiones a través de notables pensadores y científicos de diversos países, para de esta modo manejar de acuerdo a las circunstancias, tanto la información como la misma desinformaciónpunto este final que es a su vez un ingrediente de primerísimo orden adentro del esquema de control, pero basándose en la mente.
Con una muy pronunciada seguridad, el autor nos dice, que “Las nuevas generaciones carecen hoy de esquemas mentales de remisión recinto, pues han sido educadas en títulos artificiales diseminados mundialmente por los medios de comunicación “(página 68), lo que reafirma el poder que para conseguir precisamente el poder tienen aquellos, los cuales y mediante inteligentes estrategias muy admisiblemente elaboradas, buscan establecer el control que sobre los demás enarbolan.
“Ya que por un flanco, el ciudadano dejará de percibir estudio de los mejores expertos, por lo que su conocimiento de lo que efectivamente acontece será insignificante, haciendo que sea más fácilmente manipulable. Y por otro, mucho más peligroso aún, puede que solo reciba información de fuentes gubernamentales o de medios financiados directa o indirectamente, por el Gobierno. De ser así, aunque estas fuentes sean gratuitas, solo darán informativo interesadas y tergiversadas, ideologizadas, con lo que el dominio mental de la sociedad se incrementará”, (página 70). ¡Formidable…..!
Para nadie es un secreto que uno de los entramados de viejo importancia adentro de las geoestrategias y el pernio geopolítico que para conseguir o sostener el poder procesan aquellas naciones que buscan imponer su hegemonía en determinados territorios, es el trabajo que sobre la señal mente colectiva diseñan quienes nos dirigen desde el control del Estado.
Para obtener padecer sus mensajes, esos países con fortuna millonarios extravagantes, se hacen suponer de entidades que encima de la información tienen presupuestado adentro de sus inversiones internas, lo que es todavía la desinformacióncomponente de mucha utilidad y que corporaciones mediáticas al servicio de esos intereses, dedican con singular atención, como parte de su trabajo para padecer hasta los diferentes estamentos sociales, un tipo de mensaje en donde como es deductivo deducir, son contratados especialistas en diferentes áreas, pero que tengan que ver (repetimos) con la conducta humana.
“La primera medida para falsear una novedad es ocultarla, no proporcionar la información. Suele ocurrir cuando una novedad no coincide con el relato y la novelística del poder, cuando consideran que les puede perjudicar de algún modo. No dar una novedad es desinformar”, páginas 71-72.
Por otra parte, de lo anteriormente expuesto por Baños, está lo contrario a lo ya establecido como información oh desinformación, y es que cuando se llega “al extremo, al exceso, a la sobreinformación». Los estímulos que recibimos son tan constantes que todos pierden importancia por igual”, y ahí mismo en el párrafo subsiguiente nos recalca, que “Es tan exuberante la información que tenemos que procesar, son tantos los casos de corrupción, de desaire con destino a los ciudadanos, de desfachatez y de manipulación, que necesitaríamos varias vidas para enfrentarnos a todos ellos”, página 74.
Es por eso que “El cerebro se ha vuelto apasionado a la sobreestimulación y procesa constantemente, aunque no le dejemos tiempo para la consejo”, página 75, poco que es muy importante analizar a la hora de contextualizar sobre los temas información y desinformación cuando tras la búsqueda de poder se manejo, y que como ya lo hemos expresado con prioridad, los gobiernos, las grandes corporaciones, utilizan este tipo de logística, aunque para ello se hagan escoltar de notables profesionales de la conducta y otras ramas científicas a los que se les han llamado “tanques de pensadores”.
Por otra parte, en la página 79 el autor nos deje de las diferentes herramientas de las que se hacen suponer las naciones que buscan control, ya sea a través de los robots y del papel que juegan para estos menesteres.
El autor no deja de mencionar a las grandes cadenas o corporaciones cibernéticas a través de sus plataformas que a diario consumimos y que nos están esclavizando cada vez más como especie, para obtener el objetivo de tener una viejo y mejor vigilancia a través de nuestras mentes; pues no en vano este revelador vademécum nos dice en la citada página, que “Es innegable que la corrupción de la información ha devastado el mundo cibernético. Lo que nació como una fórmula ocasión y accesible de comunicación se ha transformado en un flujo constante de información contaminada”, poco que es de mucha importancia a la hora de la búsqueda del poder positivo.
No debemos perder de aspecto, que “Cada vez más, los datos que consumimos en el entorno digital muestran una efectividad que ha sido filtrada por intereses políticos, económicos, sociales y culturales. En esquema, lo que acaba procesando nuestra mente es una visión totalmente distorsionada de la efectividad”, página 80.






