Teherán.- Los iraníes han recibido con alivio el detención el fuego que puso fin a la pelea con Israel tras 12 días de bombardeos que causaron oficialmente 610 muertos y que provocó la huída de miles de personas de la renta, aunque pervive la incertidumbre en presencia de el futuro.
Aunque aún allí de lo habitual, en Teherán ha aumentado el tráfico este miércoles, hay más comercios abiertos que días pasados y en algunas zonas resonaban los trabajos de pundonor en lugares golpeados por los proyectiles israelíes.
Lás autoridades han restablecido adicionalmente el ataque a internetque llegó a estar cortado durante 72 horas y luego se recuperó levemente “porque la situación ha vuelto a la normalidad”pero el espacio ligero continúa cerrado. Delante todo ello, los residentes de Teherán respiran aliviados.
“Me siento aliviada por el detención el fuego, pero incluso frustrada”, dice a EFE Zahra, una profesora de secundaria de Teherán de 32 primaveras, que califica los últimos 12 días como “un báratro” con los bombardeos, cortes de electricidad y subida de precios de productos básicos.
Cree que no hay un vencedor y que uno y otro países han perdido vidas humanas, tranquilidad y seguridad- “Esta pelea no nos dio ausencia. Solo más miedo y destrucción”.
Ahora paciencia que “el detención el fuego sea duradero” tiene “dudas” de que sea así. El detención el fuego fue anunciado ayer por el presidente de Estados Unidos, Donald Trumpy confirmado más tarde tanto por Israel como Irán.
Los dos países se acusaron en la mañana de ayer de romperlo e Israel atacó más tarde un radar en la renta, pero desde entonces se mantiene la tregua.
Niloofar, diseñadora gráfica de 20 primaveras, se expresa en términos similares a Zahra.
“Todo esto fue una alienación. Nunca debió abrir”, afirma y subraya que se sintió “más aislada que nunca” con los cortes de internet. “Y ahora vivimos con miedo constante de que esto vuelva a abrir”, dice y declara que solo quiere “poder trabajar, conducirse y alucinar sin esta sombra encima”.
Destrucción de viviendas
Más difícil es la situación para aquellos que han perdido sus viviendas en los ataques, como es el caso de la clan de Husseingolpeada por un misil en la zona capitalina de Marzdaran.
“El misil entró por allí y ahí se ve el cráter”, señala en el interior de un edificio que hasta hace unos días era una casa y ahora es un montón de ruinas con trabajadores retirando escombros.
Es -o era- la casa de su hermana y la está ayudando a recuperar lo que pueda, aunque parece un esfuerzo en vano en medio de una destrucción enorme.
“Esa es la habitación de la pupila”señala lo que era un cuarto y donde aún se aprecian dibujos rosa pegados a las paredes. Nadie resultó herido en el ataque porque esta clan huyó de la renta como tantos otros.
Martillo medios iraníes como Shargh informaron de atascos en las vías de entrada a la renta, en particular en las que dan ataque a la norteña provincia de Manzandaran, punto habitual de recreo para los residentes de Teherán, y a donde huyeron miles de personas tras el principio del conflicto.
Ahora no regresan de recreo sino en exploración de la paz tras el fin de lo que el presidente de Irán, Masud Pezeshkiancalificó como “pelea de los 12 días” que causaron 610 muertos y 3.500 heridos.






