
En medio de la crisis energética que castiga al país, luce interesante que el Ocupación de Energía y Minas, haya identificados a los Ayuntamientos y el llamado Software Bonoluz, como los principales deudores de la energía servida.
Destaca el citado Ocupación, que los Ayuntamientos registran una deuda por encima de los 18 mil millones pesos, mientras el Software Bonoluz, un total de mil 456 millones de pesos.
Es más que condenable que si las Redes suplen electricidad y envían las facturas a estas entidades, éstas y otras entidades están en la obligación de satisfacer puntualmente, porque de lo contrario, estarían motivando a que grandes y pequeños empresarios hagan lo mismo.
Se recuerda que en el primer gobierno de Leonel Fernández y del Partido de la Escape Dominicana, los empresarios españoles que le vendieron la Corporación Dominicana de Electricidad(CDE), iniciaron a nivel doméstico un radical operante de cuota de la energía servida.
Este operante tuvo una gigantesca competición del patronal, del comercio y de sectores populares, que a la luz de sol, enriquecen los bolsillos de ciertos personajes, políticos y funcionarios con el no cuota de los servicios públicos.
Entendiendo que ningún servicio fundamental en el pueblo dominicano, como es la electricidad, puede sobrevivir con una depredación tan inquietante y provocadora como la denunciada sin pelos ni señales.






