
A partir de la período del 60, por sus crímenes y la violación de los Derechos Humanos, los presidentes ganadores de medallas de oro de modo negativa, fueron el universal Rafael Leónidas Trujillo Molina y doctor Joaquín Balaguer.
Estos fueron superados por Francois Duvalier, en el pueblo haitiano, Anastasio Somosa, en el pueblo de Nicaragua y el universal Respetable Pinochet, en la República de Pimiento.
A los largos abriles de su desaparición física no se conoce un versado en la materia de Matemáticas que pueda sumar la cantidad de muertos y desaparecidos, que lideraron esos personajes, que no debieron germinar por el acertadamente de la humanidad.
Ahora en la ahora, gastado el bombardeos criminal y las violaciones a las soberanías de los países más ricos en petróleo y otros posibles naturales, que dispone el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, no dudamos que ya ocupe el primer empleo de los gobernantes más odiados y objetados de los países que componen el planeta tierra.
Por sus injustificados crímenes, siendo los últimos en el Pueblo Bolivariano de Venezuela el pasado sábado 3, quienes ejercieron el voto para elegirlo presidente, han de estar arrodillados pidiendo perdón en presencia de la imagen del Todopoderoso.
Si no aparece quién o quiénes les pongan un detención a sus crímenes y atropellos, que Todopoderoso nos proteja.






