
¿Operaría usted a un paciente sin ayer ver sus exploración de cepa? Probablemente no. Sin requisa, miles de empresarios ‘operan’ sus negocios todos los días a ciegas, sin conocer sus signos vitales financieros. Dirigir un negocio basándose solo en el saldo de la cuenta bancaria es como intentar pilotar un avión en medio de la niebla y sin instrumentos: el desastre es solo cuestión de tiempo.
Las estadísticas muestran que las pequeñas empresas trabajan «a ciegas». Estudios demuestran que no cuentan con un presupuesto, no saben calcular el costo de sus productos y desconocen su punto de inmovilidad, la rotación de inventario, la solvencia, la rentabilidad, el periodo de recuperación y su capacidad de endeudamiento.
Tenga claro que los estados financieros no son solamente para presentarlos en presencia de la Dirección Genérico de Impuestos Internos (DGII) o para solicitar un préstamo. Exija a su contador o directivo financiero una explicación detallada de los resultados para anticiparse a las oportunidades y riesgos de su negocio.
Es increíble que una gran cantidad de empresarios no dediquen el tiempo suficiente a entender y aplicar medidas correctivas para que la situación financiera de su empresa funcione adecuadamente. Los estados financieros presentan la sinceridad de la ordenamiento; no hay que esperar a que finalice el año para que su contador le presente los números.
Lo correcto es que, al menos una vez al mes, se presenten, expliquen e interpreten los estados financieros, permitiendo a los propietarios hacer ajustes y tomar mejores decisiones. Estos documentos ayudan a conocer el beneficio de beneficio bruto, el caudal de trabajo, las cuentas por cobrar, el flujo de efectivo y el patrimonio.
Estados Financieros fundamentales que todo patrón debe conocer:
Estado de Resultados: Asimismo conocido como «Estado de Ganancias o Pérdidas». Muestra el resultado al finalizar un periodo para retener si hubo utilidad. Detalla ingresos (ventas), costos y gastos. Permite conocer el beneficio neto y los gastos operativos, financieros e impositivos. Puede solicitarse de forma mensual, trimestral o anual.
Estado de Situación: Conocido como «Cálculo Genérico», es una «fotografía» del negocio. Presenta los activos (lo que tengo), los pasivos (deudas) y el caudal (patrimonio propio). Mientras anciano sea el caudal, mejor será la solvencia de la empresa.
Estado de Flujo de Efectivo: Muestra el movimiento de entradas y horizontes de moneda, compuesto por las actividades de operación, inversión y financiamiento. Si las entradas son mayores que las horizontes, la empresa tendrá solvencia para confrontar sus compromisos a corto plazo.
Estado de Cambios en el Patrimonio Neto: Presenta las variaciones en el caudal de la empresa, indicando si este ha aumentado o disminuido.
Cuando interpretamos correctamente los estados financieros, medimos el desempeño vivo y tomamos medidas precisas. Un buen exploración financiero implica comparar el desempeño de la empresa a través del tiempo y frente a otras compañías del mismo sector. Esto permite a los accionistas fijar metas claras y evaluar el progreso en dirección a sus objetivos.
El autor es asesor de la empresa de consultoría y capacitación REPSAP International, SRL. 809-583-7254, Santiago y todo el Cibao. www.repsapinternational.com, repsapinternational@gmail.com







