
Hay una división en la comunidad sobre quién se quedará y seguirá pagando la cuota de suscripción y quién se irá. Supernatural tiene más de 3000 lecciones disponibles en el servicio, por lo que, si acertadamente no se agregará contenido nuevo, algunos sienten que queda mucho contenido en la biblioteca. A otros usuarios les preocupa cómo Supernatural seguirá otorgando licencias de música de bandas de renombre.
“Sobrenatural es increíble, pero lo cancelaré por eso”, me dijo Chip. “La biblioteca es amplio, por lo que hay suficiente para mantenerte ocupado, pero no por el mismo precio”.
Hay otras experiencias de entrenamiento de efectividad supuesto como FitXR o incluso el primordial de efectividad supuesto Ganar sabledel cual Supernatural crea muchos conceptos de diseño. Aún así, no alcanzan el mismo nivel para muchos de los fieles de Supernatural.
“Voy a sostener hasta que nos apaguen las luces”, dice Stefanie Wong, una contadora del Ámbito de la Bahía que ha usado Supernatural desde poco a posteriori de la pandemia y ha organizado reuniones y asistido a ellas. “No es la aplicación. Es la comunidad y son los entrenadores lo que efectivamente nos importa”.
Bienvenido a la nueva era
Probé la función Together de Supernatural el miércoles, el día a posteriori de los despidos. Allí conocí a Chip y Alisa. Cuando pudimos detener para recuperar el aliento, hablamos de los cambios que se avecinaban en el servicio. Habían tocado sesiones anteriores organizadas por Jane Fonda o listas de reproducción con una mezcla de música que cambiaba periódicamente. Esta era una serie de artistas que presentaba canciones enteramente de Imagine Dragons.
En la sesión, mientras golpeábamos bloques mientras recibíamos una serenata con este tipo sin camisa canturreandolas narraciones grabadas de la entrenadora de Supernatural, Dwana Olsen, intervinieron para entusiasmarnos.
“Aprovechad estos momentos”, dijo Olsen mientras disparábamos el conmoción. “Utiliza estos movimientos para rememorar cuánta vida maravillosa te queda por poblar”.
Francamente, fue francamente estimulante. Y agridulce. Terminamos otra ronda, sudorosos, resoplando y resoplando. Chip, Alisa y yo chocamos esos cinco como locos y nos preparamos para otra ronda.
“Hermosa”, dijo Alisa. “Es simplemente hermoso, ¿no?”





