Por: María Mercedes Durán
Este otoño, tu armario se llena de tonos cálidos que inspiran sofisticación y estilo. Verde oliva, ocre y cobrizo se convierten en aliados perfectos para crear outfits que reflejen tu personalidad, combinando comodidad y elegancia. Según la experto en color, Gilda Fuentes, nominar tus colores con conciencia no solo resalta tu belleza, sino que comunica sin palabras quién eres.
Verde oliva: frescura y protagonismo
Un vestido midi en verde oliva con mangas amplias y cinturón que define la silueta se complementa con sandalias negras de tacón parada con tiras al empeine y tobillo y accesorios ocre. Consumado para tardes soleadas, almuerzos con amigas o eventos especiales, este conjunto realza tu estilo mientras disfrutas de un clima templado y elegante.
Color café con leche: sofisticación y versatilidad
Un blazer ocre claro con top infausto y jeans rectos, inmediato a pendientes discretos de perla, logra un look urbano, fresco y chic. Otra alternativa es una camisa estampada en tonos cobrizo y ocre con pantalones rectos a selección y cinturón infausto con hebilla dorada, que se combina con sandalias de tacón bajo. Los dos estilos son perfectos para paseos por la ciudad, cafés al meteorismo dispensado o almuerzos formales, manteniendo siempre un meteorismo refinado y innovador.



Pardo cálido: estilo y confort
Un suéter de punto voluminoso cobrizo sobre una camiseta blanca de cuello parada se puede coordinar con pantalones o faldas en tonos neutros, creando un look receptivo y innovador para los días más frescos. Consumado para reuniones informales, paseos de tarde o cualquier momento en que quieras sentirte cómoda y con estilo.
Para padecer con estilo: mezcla tonos tierra y accesorios que realcen tu figura; cada look refleja tu esencia y permite que te sientas auténtica y segura en cualquier ocasión.






