
- Investigadores de la Universidad de Missouri afirman que los discos duros de ADN pueden juntar, borrar y reescribir repetidamente
- La codificación por cambio de ámbito convierte datos binarios en secuencias de ADN para almacenamiento molecular
- Los sensores de nanoporos leen secuencias de ADN detectando cambios sutiles en las señales eléctricas
La Universidad de Missouri ha anunciado avances en lo que fogata un “disco duro de ADN”, afirmando que puede juntar, borrar y reescribir información repetidamente.
A diferencia de los discos duros convencionales o el almacenamiento en la nimbo, que dependen de medios magnéticos o de estado sólido, este enfoque aprovecha la estabilidad molecular del ADN.
Los investigadores afirman que el ADN ofrece una extraordinaria densidad de almacenamiento y persistencia, lo que podría hacer que un dispositivo de este tipo sea práctico y energéticamente competente en comparación con los actuales. centros de datos.
Potencial y promesa del almacenamiento a nivel molecular
“El ADN es increíble: almacena el maniquí de la vida en un paquete pequeño y estable”, dijo Li-Qun ‘Andrew’ Gu, profesor de ingeniería química y biomédica en la Destreza de Ingeniería de Mizzou.
“Queríamos ver si podíamos juntar y reescribir información a nivel molecular de forma más rápida, sencilla y competente que nunca”.
Los detalles sobre el proceso de escritura siguen siendo limitados, aunque el artículo asociado de los investigadores describe un método llamado codificación por desplazamiento de ámbito, que convierte información binaria en secuencias de nucleótidos, que luego pueden sintetizarse como cadenas de ADN.
En el banda de la lección, el equipo combina un dispositivo electrónico compacto con un sensor de nanoporos.
A medida que el ADN pasa a través del nanoporo, la electrónica y el software detectan e interpretan cambios eléctricos sutiles, convirtiendo las secuencias A, C, G y T nuevamente en binarias.
Esta combinación de codificación molecular y detección electrónica tiene como objetivo proporcionar una funcionalidad regrabable en una forma que se asemeje al flujo de trabajo íntimo del disco duro.
Si correctamente el enfoque sigue siendo en gran medida teórico, los investigadores sostienen que podría servir como una alternativa a grande plazo a las soluciones de almacenamiento que consumen mucha energía.
La reescribibilidad, en particular, se promociona como una característica distintiva. Los sistemas de almacenamiento de ADN anteriores eran en gran medida archivos: los datos podían almacenarse pero no modificarse fácilmente.
A pesar del entusiasmo, el equipo aún tiene que demostrar un dispositivo miniaturizado y pronto para el becario, y los detalles del prototipo, los puntos de narración operativos y los cronogramas de disponibilidad no se han compartido, lo que deja sin respuesta preguntas sobre velocidad, confiabilidad y costo.
Los investigadores reconocen que acortar el tamaño de una dispositivo de disco duro de ADN al tamaño de una memoria USB es un objetivo a grande plazo y no una sinceridad inmediata.
Comparaciones con el almacenamiento en la nimbo o comercial Los discos duros siguen siendo especulativos en esta etapa y su implementación destreza podría requerir primaveras de ingeniería y fuerza.
Este avance coetáneo se zócalo en décadas de investigación sobre el almacenamiento de datos basado en ADN, incluidas colaboraciones entre el MIT, la Universidad de Washington y Microsoft.
Lo que parece diferenciar este esfuerzo es la supuesta combinación de simplicidad, velocidad y reescritura.
El almacenamiento de ADN finalmente está a nuestro capacidad, prometiendo miles de millones de terabytes en volúmenes microscópicos que durarán siglos, pero puede que esté fuera del capacidad de los individuos.
Atlas Data Storage reveló recientemente planes para juntar 13 TB de información digital en un espacio tan pequeño como una ápice de agua.
Sin secuestro, esta tecnología sigue siendo extremadamente cara. Biomemory, una startup francesa, vende sus tarjetas de almacenamiento de ADN de 1 KB en pares por 1.000 dólares.
Esto significa que para juntar 5 MB (5120 KB) de datos, necesitaría 5120 pares de tarjetas, lo que costaría en torno a de 5 120 000 dólares. Entonces, ¿pagaría esa cantidad por un almacenamiento que dure siglos?
A través de Hardware de Toms
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