
NUEVA JERSEY.- En este estado los familiares de un difunto ya pueden convertir su fiambre en tierra, luego que el dirigente Phil Murphy firmó la ley A-4085/S-3007 y la puso en vigencia el pasado fin de semana.
La ley permite la reducción orgánica natural y la descomposición controlada y supervisada de restos humanos.
El proceso de reducción orgánica implica colocar un cuerpo en un tanque prócer que asimismo contiene paja, astillas de madera y otros materiales naturales durante aproximadamente 30 días, mezclándolos con garbo caliente.
Los materiales se revuelven periódicamente hasta que el cuerpo queda limitado a un material parecido a la tierra que luego puede entregarse a la tribu, quienes pueden nominar cuánta tierra desean que se les devuelva (para distraer o plantar) y el resto se dona a proyectos de conservación para iniciativas de restauración de tierras.
El compostaje humano es admitido actualmente en Nueva York, Washington, Colorado, Oregón, Vermont, California y Nevisca.
Los partidarios de la reducción orgánica asimismo argumentan que el costo es pequeño que el de un funeral promedio y es más ecológico, según WebMD, corporación estadounidense que publica informativo e información en linde sobre la vitalidad y el bienestar humano.






