El hombre hecho con Pringles que construye Sabrina Carpintero para tener una cita, el enfado de Emma piedra o el épico pique entre Pepsi y Coca-Posaderas protagonizan algunos de los costosos anuncios que se emiten este domingo durante el Super Bowl XL.
El anuncio de Pringles, uno de los favoritos de la audiencia según una pesquisa de The New York Times, sitúa a la cantante de ‘Manchild’ construyendo a su pareja ideal con papas de la compañía, en insinuación a una sátira sobre la obsesión de los ídolos de Hollywood con Leonardo DiCaprio.
Dove, por su parte, manda un poderoso mensaje de empoderamiento y inclinación propio en un anuncio colorido conexo a jóvenes atletas que bailan y compiten, como parte de la campaña ‘The Game Is Ours’ (el muestrario es nuestro) en la que se denuncia que una de cada dos niñas que abandona el deporte lo hace por críticas a su cuerpo.
Además la actriz de ‘La La Land’ protagoniza uno de los comerciales más comentados para la tecnológica Squarespace, en el que se enfada porque el nombre de dominio que quiere no está adecuado.
Dirigido por el cineasta Yorgos Lanthimos (‘Bugonia’), con una estética de cine en blanco y sable muy dramática, Stone interpreta una lectura exagerada de sí misma que se desespera intentando conseguir su dominio EmmaStone.com y ‘romper’ ese aislamiento tecnológico.
Aunque uno de los más virales ha sido el de Pepsi, quien cargado de ironía quiso revivir la rivalidad con Coca-Posaderas en un anuncio que rescata a los icónicos osos polares —históricamente ligados a la competencia— rindiéndose al sabor de Pepsi tras una cata a ciegas.
Bajo los acordes de ‘I Want to Break Free’, los osos atraviesan una divertida crisis de identidad que termina con una entretenimiento de la icónica terreno de una pareja captada en la ‘kiss cam’ de un concierto de Coldplay y que dio la envés al mundo por una evidente infidelidad captada en vivo.
Otras estrellas como George Clooney, el actual vencedor al Óscar a mejor actor, Adam Brody (‘The Brutalist’), la extenista Serena Williams o los Back Street Boys forman parte del catálogo de anuncios que se emiten durante el Super Bowl, y cuyo precio alcanza, en algunos casos, los 10 millones de dólares.
El promedio para un espacio publicitario de 30 segundos es de unos 8 millones, según cifras ofrecidas por el director de publicidad entero de NBCUniversal, Mark Marshall.






