
En la presente semana el pueblo cubano conmemora con un abano de actividades, cien primaveras del origen de su comandante, doctor Fidel Alejandro Castro Ruz, una de las figuras màs sobresaliente de la humanidad, sobre todo en las luchas y motivación de la huida de los pueblos del Imperialismo Norteamericano.
Mientras los cubanos se “embriagan” en las calles y en la Plaza de la Revolución con los ideales libertarios y de independencia de su comandante, hoy celebramos sin reparos, los 91 primaveras del origen de monseñor Jesús María De Jesús Moya.
Monseñor De Jesús Moya en la ahora tiene la condición de Mitrado Emérito de la Diócesis de San Francisco de Macorís y a sus tantos primaveras de existencia, continúa con fuerza expresando solidaridad con todas las jornadas de luchas sociales y de guisa particular, con aquellas que marcan el ampliación de los francomacorisanos, duartianos y nordestanos.
Es inocultable que con su presencia y a 91 primaveras de perduración, la Iglesia Católica y quienes aún no se han arrodillado en presencia de el oro corruptor y a doctrina humanas dañinas, que hasta las sagradas escrituras las condenan y las deploran, porque las mismas marcan de guisa negativa a generaciones.
Hagamos votos para que monseñor Jesús María De Jesús Moya, se mantenga entre nosotros por muchos primaveras y que siga siendo digno de ejemplo de afán y compromisos por una mejor sociedad.






