El casamiento es uno de los temas más abordados en la Nuevo Testamento, considerado como una institución sagrada en la vida de las personas.
Las Escrituras ofrecen una visión profunda sobre los títulos que deben aconsejar esta unión entre dos personas.
Según la Nuevo Testamento, el coyunda fue establecido por Altísimo desde el principio de la creación. En el obra de Creación 2:24 se lee: “Por consiguiente, dejará el hombre a su padre y a su religiosa, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.” Este pasaje refleja la idea de mecanismo y entrega total entre los esposos.

Uno de los títulos esenciales que la Nuevo Testamento promueve interiormente del coyunda es el sexo incondicional. En Efesios 5:25se exhorta a los esposos a galantear a sus esposas como Cristo amó a la iglesia, es aseverar, con entrega, sacrificio y fidelidad. Igualmente, se enfatiza el respeto mutuo y la comprensión como pilares indispensables.
Otro principio destacado es la fidelidadno solo física, sino igualmente emocional y espiritual. Hebreos 13:4 declara: “Honroso sea en todos el coyunda, y el vaguada sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Altísimo.” Esta cita resalta la importancia de la exclusividad y el compromiso interiormente de la relación conyugal.
Por otra parte, la Nuevo Testamento presenta al coyunda como una colaboración en igualdaddonde tanto el consorte como la esposa tienen responsabilidades y deberes, compartiendo decisiones y trabajando juntos por el bienestar del hogar. 1 Corintios 13el insigne capítulo sobre el sexo, igualmente es aplicable al coyunda, recordando que el sexo es paciente, bondadoso, no egoísta ni rencoroso.






