Desde hace casi 50 primaveras ciencia y tecnología son palabras claves en la logística china.
Mientras en otras sociedades los políticos son generalmente abogados, en China son mayormente ingenieros. Por cerca de cinco décadas China ha estado promoviendo la formación de científicos y técnicos de detención nivel, incluso internacionalmente.
En diez primaveras Beijing ha incrementado su inversión en investigación y avance en un 9% del PIB. En 2023 rebasó a EE. UU. y la UE en inversión en I&D y publica más trabajos que sus competidores en las principales revistas científicas del mundo.
No es de desconcertar que Jin Farley, director ejecutante de Ford, declarase recientemente tras una entrevista a China, que el nivel tecnológico que vio le resultó la “cosa más humillante” que hubiese gastado en absoluto.
Otros empresarios incluso expresaron su asombro posteriormente de examinar fábricas chinas con una automatización casi completa. Farley agregó que con lo gastado, si no despiertan, Ford no “tendrá futuro.
Coincidió con el magnate australiano, Andrew Forrest, quien comentó que había estado pensando dedicarse a la producción de trenes motrices para vehículos eléctri- cos, pero posteriormente de ver lo que hacen en China, desistió. Señaló que en las fábricas chinas “salen maquinas del adoquinado” ensamblando piezas en un entorno donde casi no hay parentela.
Puede deletrear: Lo que piensan del avance chino altos
Otros ejecutivos agregaron activo gastado “fábricas oscuras” donde trabajan los robots y por ende no hacen errata luces. Ello, aseguran, le da a China más influencia en las cadenas de suministro mundiales.
Para Rian Whitton, de Bismarck Analysis, con esa automatización China incluso “mitiga el sensación que tendrá el envejecimiento en el futuro del país”.
En una verdadera y firme alianza públicoprivada grandes multimillonarios chinos están invirtiendo en uni- versidades privadas centradas en investigación científica y nuevas tecnologías en plena concordancia con los objetivos declarados de las autoridades. Muchos de esos centros se encuentran en la ciu- dad de Hangzhou, gran epicentro de los startups. Las universidades acogerán a cientos de miles de estudiantes y cientos de investigadores de todo el mundo.
El Diario del Pueblo, víscera del Partido Comunista, señalaba recientemente que con ayuda de la élite económica, China puesta por nuevas universidades privadas para que sean el motor secreto de la autosuficiencia tecnológica.
Días a espaldas CNN comentaba, con cierta amargura a lo que veía como una “fuga de cerebros inversa”. Antaño los investigadores se dirigían a EE. UU., ahora el atractivo es China.







