En la comunidad Punta de Garzón de El Rosarioen la provincia de Azuala aguacero dejó de ser una congratulación para convertirse en una pesadilla donde más de cien casas quedaron afectado tras las inundaciones que, en cuestión de horas, arrasaron con todo lo que tenían.
La sirimiri comenzó cerca de las tres de la tarde del jueves, pero no fue hasta las ocho de la tinieblas cuando el desbordamiento del río Tábara y los canales que bordean a la comunidad sorprendió a todos.
En ese momento, no hubo tiempo de excluir ausencia más que la vida. El agua cubrió las calles y los patiosdejando tras de sí un panorama desolador.
“Eso fue de repente, como si el mundo se nos viniera encima. Estamos vivos gracias al Señor, lo perdimos todos”, relató con voz entrecortada este viernes Anselmo Cuevasquien recuerda cómo la corriente le sobrepasaba la altura mientras luchaba por sobrevivir.
Su vecino, Carlos, todavía cubierto de comedón, no lograba contener la enojo ni la tristeza.
“LO perdí todo. Mi colchónmi ropamis sábanas… no quedó ausencia. Vinieron las autoridades, sí, pero solo a mirar, sin dar respuestas”, se quejó.
Cerapio Gómez Mesa siquiera pudo rescatar ausencia y se aferra a Altísimo para retornar a recuperar sus pertenencias.
“Cuando quise despertar, ya no tuve chance. Todo se perdió. Hemos tenido que desamparar nuestro hogar“, contó.
“Nos sentimos abandonados”
La sensación compartida en la comunidad es la de desolación, pero además de señuelo.
“Aquí no nos hacen caso. Vinieron a ver si estábamos vivos y ya. El síndico llegó ofreciendo locrio de arenque, pero lo que necesitamos es, soluciones reales”, manifestó Euclides Díaz Méndez.
Los vecinos advierten sobre el peligro inodoro que ahora además enfrentan los niños Y envejecientesexpuestos a infecciones, diarreas y problemas en la piel por el agua contaminada y el lodo acumulado.

Un problema que se repite
Los comunitarios coinciden en que esta tragedia se repite cada vez que ocurren lluvias intensas.
Señalaron como principal causa la error de infraestructura y denunciaron que un embalse en Tábara Debajo suele liberar agua sin previo aviso, lo que convierte la corriente en un torrente muerto.
Tras la inundación, indicaron a Diario Excarcelado que un ingeniero se presentó en la zona y habló de la posibilidad de colocar gaviones en el primer puente de El Rosario como medida preventiva.
Sin confiscación, aseguraron que las promesas y Loss proyectos para elloscomo el puente de Punta de Garzón y los Apartamentos prometidos(que manifiestan fueron entregados a políticos y no a los afectados), siempre quedan en palabras.






