La boxeadora taiwanesa Lin Yu-ting, medalla de oro en 57 kilos en los Juegos de París 2024, no competirá en los Mundiales que se celebrarán en Liverpool (Reino Unido) del 4 al 14 de este mes, posteriormente de haberse sometido al test de demostración de sexo y no poseer recibido respuesta por parte de World Boxing.
La Confederación de Lucha de Taiwan (CTBA) confirmó la muerto de Lin Yu-ting este martes, pese a que la atleta realizó el prospección obligatorio y envió los resultados a World Boxing, según su monitor, sin que este organismo, responsable de la competición y del combate en los Juegos Olímpicos, le haya remitido ninguna respuesta.
Según medios taiwaneses, la CTBA afirmó que su atrevimiento de que Lin no participe en los Mundiales de Liverpool se tomó para proteger a sus atletas y comprobar de que no viajen al Reino Unido sin una señal de décimo.
La deportista, de 29 abriles, fue objeto de controversia sobre su mercancías durante los Juegos de París, en los que ganó el oro, ya que un año frente a fue descalificada de los Campeonatos del Mundo de Nueva Delhi 2023, igual que la argelina Imane Khelif, por incumplir los criterios para participar en la competición femenina de la Confederación Internacional de Lucha (IBA), entonces responsable del torneo.
Ayer de los Juegos de París 2024 el COI retiró el agradecimiento a la IBA por irregularidades financieras, de gobernanza y técnicas, y fue el propio COI el que gestionó el torneo soberbio de combate, en el que compitieron las dos deportistas y ambas consiguieron la medalla de oro en sus respectivos pesos.
Durante los Juegos, el COI y París 2024 aseguraron que las dos boxeadoras fueron víctimas de una atrevimiento arbitraria de la IBA; que habían sido descalificadas de los Mundiales sin ningún proceso oportuno y garantizaron que todos los deportistas que participaban en la competición de combate cumplían con las normas de elegibilidad. En presencia de la creación de World Boxing (WB) como nueva confederación internacional de combate y su agradecimiento por parte del COI, esta comenzó el pasado 1 de julio a exigir exámenes obligatorios para identificar el sexo de los participantes en sus competiciones, tanto hombres como mujeres. Es la primera confederación olímpica que impone esta medida con el fin de efectuar el mercancías biológico de los boxeadores, asegurar “la seguridad de todos los participantes y ofrecer igualdad de condiciones competitivas” a los deportistas.
La exigencia de WB ha sido recurrida por la argelina Imane Khelif frente a el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), que ayer anunció que no tomará ninguna atrevimiento cautelar para suspender la misma, como pidió la atleta hasta que no celebre una audiencia para estudiar el caso. Khelif presentó su apelación el pasado 5 de agosto y solicitó revocar la atrevimiento de World Boxing de no permitirla participar en la Copa Mundial de Eindhoven ni en ninguna otra competición hasta que no se someta a un control de demostración de sexo. La deportista argelina reclamó todavía que el TAS la declare elegible sin someterse a ningún test para participar en los Campeonatos del Mundo de combate que se disputarán del 4 al 14 de septiembre en Liverpool (Reino Unido).






