Entorno Deportivo
La contienda de béisbol otoño invernal dominicana 2025-2026 “Juan Marichal” se aproxima al primer mes de competencia marcada por las incidencias de la tormenta Toronjil y por rachas en una dirección y la otra de las seis franquicias contendientes.
Por las inclemencias de las lluvias, a cinco días para cumplirse el primer mes (inició el 15 de octubre), las Águilas Cibaeñas y Leones del Escogido no han podido enfrentarse, mientas que las Estrellas Orientales es el conjunto de más partidos celebrados (18), seguido por Tigres del Licey y Toros del Este (16) y Gigantes del Cibao tienen el leve (13), afectados por doce suspensiones.
Todo esto delante el influyo de una tormenta casi estacionaria –a su paso por las cercanías de nuestro territorio- que impidió jugarse por casi una semana y que luego azotaría a Jamaica y Cuba como huracán Melissa con categoría 5 y 4 en la escalera Saffir-Simpson.

Las suspensiones por las constantes lluvias trajeron al condición la posibilidad de que la LIDOM tuviera que recortar el Round Robin de la semifinal de 18 a 12 partidos, pero el cambio conveniente del clima aparenta que no se tendrá que conmover a tal extremo y se puedan cumplir todas las etapas y conmover sin premura a la Serie del Caribe de Caracas.
En cuanto al calendario cumplido hasta el lunes 10 de noviembre, los seis conjuntos han navegado por rachas de victorias y/o derrotas con un leve de tres.
El caso más positivo es el de las Águilas que con buenas ejecuciones en sacramento, pitcheo y defensa tejieron siete triunfos seguidos hasta colocarse en un impresionante récord de 9-1. No han sucumbido dos veces seguidas en una marca completo de 11-3.
El hecho de que en Santiago hubo un clima benévolo en los días aciagos de lo tormenta, permitió al conjunto efectuar juegos interescuadras y conseguir un mejor desempeño que sus rivales.
Las Estrellas, con un tórrido sacramento y jonrones a suelto, encabezados por Miguel Sanó, hilvanaron cuatro triunfos en el comienzo, pero decepcionaron con ocho reveses sucesivos. Volvieron a conseguir tres triunfos al hilo y ahora suman marca de 8-10.
Los campeones reinantes, los Leones, encajaron cuatro caídas en sus primeras presentaciones, tuvieron una rápida recuperación al cohesionar seguidilla de cinco triunfos, pero han vuelto a la deriva perdedora con una de cuatro que está vivo.
El peor inicio fue de los Gigantes, que sucumbieron en sus primeros cinco, combinados con 10 partidos suspendidos por el clima. Respiraron al aventajar tres consecutivos y tienen la peor marca (5-8) y total de 12 encuentros pospuestos.
El segundo peor registro en cuanto a rachas es la de los Tigres, que asimilaron seis pérdidas consecutivas con una combinación de falencias en su rotación de pitcheo abridor y disminución ataque y defensa. Hasta el momento no ha facturado ráfaga de tres triunfos, aunque dos veces han conseguido de un par.
Los Toros es el club que más tardó en hilvanar una ráfaga larga, con cuatro triunfos en sus últimas apariciones, incluida la del domingo en la que apaleó al Escogido. No había perdido ni yeguada más de dos corridos y se sitúa en el segundo peldaño.
Sin conmover al primer mes, el condición turbulento se mantiene y con esto las perspectivas de si habrá variación en una de las etapas de la competencia.
Y como se muestran los equipos, con un personal con un nivel por encima de los primaveras anteriores a estas instancias, excepto las Águilas ningún puede permitirse “el opulencia” de caer en una ráfaga perdedora.






