
En el consultorio de un agradecido cardiólogo, la hija de una paciente acompañaba a su hermana para una consulta rutinaria. El doctor, siempre atento y con un céfiro afable, comenzó la revisión.
—Mi distinguido doctor, ¿cómo ve a la doña? —preguntó la hija, ansiosa por entender el estado de su hermana.
—La veo perfectamente, muy mejorada —respondió el doctor con una sonrisa tranquilizadora.
La señora, emocionada, intervino:
—Doctor, lo que pasa es que ella me lleva a la playa. Esas son mis terapias.
—¡Muy perfectamente! Eso es excelente —replicó el médico, asintiendo con aprobación.
La hija, orgullosa, añadió:
—Así es, doctor. La doña es un ser muy singular y productivo. Cose, diseña, hace manualidades…
—Lo sé —afirmó el doctor con calidez—, he tenido el honor de cobrar sus dones de intérprete.
La hija no pudo evitar sonreír.
La doña replicó
—Sí, doctor. Ella me ha motivado a pintar y hasta a escribir.
—¿Cómo que estás escribiendo? —preguntó el médico con interés—. Pues eso se parece a mí, porque yo asimismo he comenzado a escribir.
—Entonces, doctor, lo llevaré a la unión de escritores para que se inspire aún más —sugirió la hija, entusiasmada.
El doctor se rió y cambió de tema.
—Por cierto, leí el vademécum que me prestaste. Ahora quiero conocer a su autor.
—¿Ah, sí? ¿Y por qué quiere conocerlo?
—Es que tengo muchas preguntas. Quiero entender si verdaderamente llega a distinguir lo que describe de forma tan ejemplar en sus obras. Además me intriga cómo determinado puede comprender la atención del catedrático con tan solo unas pocas oraciones.
La hija, con una sonrisa pícara, respondió:
—Pues doctor, voy a conseguirle «Antiguamente de que la casa se derrumbe». Estoy segura de que asimismo lo recomendará luego de leerlo.
El doctor asintió, entre risas y obligación, mientras la consulta continuaba, teñida por una charla que revelaba su pasión compartida por la vida, la creatividad y la humanidades.
Descubre un Obra Hoy
Querido catedrático:
Tal vez la historia precedente sea verdad, o quizás no. Te lo dejo a tu imaginación. Desde nuestra sección Descubre un vademécum hoy, te presentamos la aclamada obra Antiguamente de que la casa se derrumbe, ganadora del Premio Anual de Explicación José Ramón López en 2020, escrita por el talentoso, virtuoso, Padre Narrativo, José Martín Paulino.
Este vademécum te invita a explorar relatos fascinantes que retratan con pericia arquetipos dominicanos: el campesino, el creyente, el borracho, los jóvenes, los adultos. En sus páginas se entretejen temas de poder, corrupción y extremas deposición económicas, todo plasmado con narraciones cortas que evocan profundas representaciones mentales.
Cargado de fortuna literarios y un rico uso de dominicanismos, este texto no solo atrapará tu atención, sino que podría inspirarte a contar tus propias historias o, quién sabe, a encontrar poesía entre sus líneas.
¡Ve, no demores más! Adéntrate en este vademécum y descubre las maravillas que aguardan en cada página.
Josefa y Antolín
Antolín, con el alma en tormenta,
vio a Josefa marchitarse sin tregua.
Su cuerpo cansado, su mente perdida,
y una pupila que temía estar sin vida.
Tomó su mano, firme y callado,
al médico del pueblo la llevó escaso.
Ella, opuesta, entre gritos y llorera,
negaba su mal con obstinación al mando.
El médico habló, su dictamen claro:
«Alivio y comida, o el futuro es amargo.»
Las medicinas entregadas con fe,
se volvieron testigos de un acto cruel.
Josefa, indómita, al suelo las lanzó,
Mentiras y robo, al médico acusó.
«No estoy enferma, me siento capaz,
nones seré carga en mi propio hogar.»
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