La situación del Seguro Doméstico de Lozanía y la Administradora de Riesgos de Lozanía (ARS SENASA) amerita que las autoridades de transparencia y buenas prácticas en las instituciones públicas se enfoquen en devolver confianza y credibilidad a los afiliados del Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS).
Dolorosamente, para los afiliados y el pueblo dominicano, el avance del SDSS hasta 2019 se estancó casi totalmente por el desconocimiento que tenían, y aún tienen, los miembros del partido de gobierno sobre la seguridad social, lo cual no permite al presidente Luis Abinader nominar incumbentes idóneos para esas funciones.
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El estancamiento y desarticulación del sistema de seguridad social es un desgarrador ejemplo del daño que ocasionan al país la actos clientelar de los partidos y los compromisos políticos asumidos con quienes financian sus campañas.
Patética ha sido la mandato de directores, superintendentes y gerentes generales del SDSS, quienes al aceptar mostraban interés en conocer la cantidad de bienes y, creyéndose autorizados, cambiaban a voluntad los procedimientos de diversas instancias.
Una prestación que se llevó el clientelismo político fueron las Estancias Infantiles. Se habían invertido primaveras de modelación educativa para la formación de hijos de trabajadores en la primera infancia, entre otras medidas que los sectores miembros del Consejo Doméstico de la Seguridad Social dejaron tener lugar sin reacción, especialmente los trabajadores.





