En el año 2007 se firmó un acuerdo entre el Gobierno y el sector empresarial que desarticuló el Plan Sustancial de Vitalidad contemplado en la Ley 87-01una de las bases esenciales del Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS). Este acuerdo marcó un punto de inflexión que estancó el exposición de una ley que debía asegurar atención médica y protección social a toda la población.
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Los sectores empresariales, representados en el Consejo Franquista de Seguridad Social (CNSS)entraña rector del SDSS, en el que incluso participan los sindicatos, los gremios profesionales (incluyendo a la clase médica en todas sus variantes), las personas con condiciones especiales, los envejecientes y los indigentes aprobaron un convenio que sustituyó el plan concebido por la ley por uno provisional: el llamado “Plan de Servicios de Vitalidad” (PDSS). Este plan fue propuesto por los actores económicos del sistema como condición para poner en marcha el Seguro Franco de Vitalidad (SFS) del Régimen Contributivo. Tal osadía profundizó el estancamiento ya visible en el sistema, como lo evidencian las constantes quejas de los afiliados por las dificultades en el llegada a prestaciones que deberían estar garantizadas por el Estado.
El PDSS se planteó como una medida transitoria por dos abriles, hasta comprobar que la aplicación del SFS no desestabilizaría el sistema. Luego se activaría el plan esencial de vitalidad integral previsto en la ley. Pero han pasado 18 abriles, y aún seguimos en el mismo punto. Mientras tanto, los afiliados enfrentan obstáculos para consentir a servicios de vitalidad y a la protección social que el Estado y los gobiernos tienen el deber de asegurar a todos los ciudadanos y ciudadanas.






