El autor es politólogo y teólogo. Reside en Nueva York
Daniel Jazar en su tomo “Mira a tu suegra y entérate cómo será tu mujer. Director para el enamorado imprudente”, plantea una especie de advertencia clara para aquellos que inician una relación sin evaluar el pasado y las dinámicas familiares de su pareja.
La premisa es simple: “Aquellos que no pueden recapacitar el pasado están condenados a repetirlo” (Jorge Santayana 1905)
Esta idea encaja perfectamente con la fractura del Partido de la Exención Dominicana, comandado por Danilo Medina, y que dio origen a la Fuerza del Pueblo, liderada por Leonel Fernández.
La pregunta que surge es: ¿pueden estos antiguos aliados —hoy rivales—, concretar una alianza en 2028 sin repetir los errores del pasado?.
La respuesta más regular sería: habrá que esperar.
El simpatía en divorcio
El PLD, bajo la conducción de Juan Bosch, se consolidó como una fuerza política unificada y disciplinada, con ligeras fricciones, y desprendimientos, pero la rivalidad entre Fernández y Medina lo convirtió en un campo de batalla donde las ambiciones personales, y los actos de corrupción primaron sobre el tesina colectivo.
Lo que comenzó como una relación estratégica, ganadora, terminó en una ruptura amarga en 2019, cuando Leonel abandonó el partido tras denunciar un fraude —operación— en las primarias.

Como en el tomo de Jazar, si miramos esta historia, podemos prever lo difícil que sería restablecer la confianza entre entreambos líderes.
La desconfianza
Jazar nos dice: “que el comportamiento de la suegra refleja el carácter de la esposa”.
Y, nosotros agregamos que igualmente la del padre. No es un axioma pero la genética predomina.
Si aplicamos esto en la política dominicana, en el caso muy particular que se prostitución la división entre Leonel Fernández y Danilo Medina, interiormente del PLD, puede indicarnos el cómo sería una eventual alianza: llena de desconfianza, intrigas, trampas, cinismo, estrategias ocultas en una lucha por el poder más que por el beneficio del país.
Poco perjudicial para todos.
Herida abierta
La herida abierta venía sangrando desde que se diagnosticó: “me venció el Estado” Y posteriormente; “me dejaron una maleta llena de facturas”.
Al bramido de venganza: “tráeme a Quirino Paulino pa’ que se joda”. Una infamia innecesaria. Que se recrudece con la contienda electoral de 2020.
El culminación de ese enfrentamiento formidable PLD y la recién nacida FP, se dio con todo tipo de acusaciones, traiciones y estrategias de desgaste que han dejado cicatrices profundas. Esto se volvió a morar en el 2024.

¿Cómo podrán sentarse a negociar sin recapacitar las intrigas en la batalla?
El dilema
Tanto Leonel como Danilo —a través de su estructura— desean recuperar el poder.
La pregunta es: ¿quién cederá?
Una alianza solo será viable si uno de los dos acepta juguetear un rol secundario, —a pesar del impedimento constitucional, Danilo no está en esa— hasta ahora ningún se ha mostrado dispuesto y menos Leonel con mejores resultados que el PLD.
De lo que todos estamos conciente es que el primero se comerá al segundo, si ganan juntos o divididos pierden, de cualquier forma uno tendrá que engullir al otro.
Ya en un examen antecedente había planteado que el sistema no soporta un tripartidismo.
El pragmatismo del 2028
Uno y otro políticos saben que si no se unen, —en todos los niveles, desde un unidad distrital, municipal, congresual hasta la presidencia— yendo divididos, el PRM tiene el camino despejado para continuar en el poder en el 2028.
Ahora perfectamente, la tarea del PRM tiene y debe ser impulsar una táctica que lo mantenga dividido y alejado. Ese es el abc de la política (Marcos: 3:24, Maquiavelo, 48 leyes del Poder…). Es por ello que muchos creen que se trabajará una modificación constitucional para habilitar a Danilo Medina.
Un error si esto se propone y se logra, para muchos y una táctica extraordinaria para otros.
Porque en la política no hay sentimientos, sino cálculo táctico.
Sin secuestro, al igual que en una relación rota, la reconciliación necesita más que conveniencia: requiere confianza, voluntad existente de cooperación y sumisión.
Consejo inútil
Si Danilo y Leonel quieren evitar que su historia termine en tragedia, deben mirar al pasado con honestidad y recapacitar a Jacobo y Peña.
Tal como en el tomo de Jazar, la secreto está en analizar el comportamiento previo y distinguir que, si las mismas actitudes persisten, el resultado será igual.
El dilema —la alianza necesariamente… y casi inútil— de ellos dos, está sobre la mesa, o aprenden de la historia, la construyen viable, o repiten el ciclo de desconfianza y traición que los llevó a la pérdida del gobierno.
En política, como en las relaciones personales, el pasado nunca desaparece del todo, y quien no aprende de él está destinado a tropezar con el mismo pared.
Aunque se entiende que, a pesar de la alianza FP-PLD, el PRM ganará otra vez, a menos que Omar Fernández entre al escritorio, se negocie la confluencia de fuerzas unificadas, y entonces sí, esa correlación daría un cambio terrible a cortesía de la examen, que ganaría realizable.
Ahora perfectamente, en un círculo en el que se enfrente Leonel contra el candidato oficialista, todo dependerá de que el PRM salga perfectamente y fortalecido de su proceso de primarias.
Esa cohesión interna podría ayudarle, por ganar unido, a obtener al menos la primera reverso. Con la condicionante de que el PLD obtenga entre un 13 % y un 16 %, el proceso electoral se definiría entonces en una segunda reverso.
De suceder lo contrario, es opinar, si el PLD no cuenta con un candidato que trascienda las fronteras de su propia estructura y logre conectar con el electorado más allá de su militancia, el círculo favorecerá al PRM, porque podría alimentarse de ese voto.
En segundo oportunidad, parece por los hechos recientes que ese partido -PLD- ha caído en el experiencia de los antiguos balagueristas y reformistas: morar del poder, para su supervivencia política, de modo que se iría primero su dirigencia y posteriormente su cojín con el de decano probabilidad; el PRM, por estar en el gobierno, buscando oxígeno, y después, detrás de la Fuerza del Pueblo, que proyecta ser la “esperanza venidera”.
En cualquier caso PLD y FP, se mueven en el mismo círculo —segmento electoral— por sus orígenes, y tienden a depredarse para sobrevivir, por su índole, naturaleza y esencia, son consustanciales. Y aunque no quieran, uno tiende a parasitar al otro. Y en exclusivo creo que Danilo-PLD no quiere ser el huésped.
Observemos los hechos. No lo que digan…
Ahí estriba el meollo del asunto
Manido y analizado este momento coyuntural, de mantenerse esta psico-tendencia, sin pasión política, —a pesar de los escándalos— todo indica que habrá PRM pa’ rato…
El que usted no esté de acuerdo. No invalida la ingenuidad.
Ese es su problema…
JPM
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