EL AUTOR es politólogo. Reside Santo Domingo.
Los partidos políticos son cuerpos sin ideologías. La pérdida de esencia de la política es que hace tan relevante el hecho de que dos líderes coincidan en un evento social, deportivo, cultural o franco, como ha sucedido con la concurso de Luís Abinader y Leonel Fernández a la boda de los hijos de los comunicadores Nayib Chaede y Susana Gautreaux.
Debemos irnos acostumbrando a ver a los líderes conversando y coincidiendo en eventos. Los líderes son personas igual que las demás, y el hecho de que socialicen es ganancioso para la democracia. Aunque, es obvio que los encuentros entre los líderes, cuando no se prostitución de una memorándum anunciada previamente y dada a conocer a la población, impacta en la percepción social.
En los primaveras 1999 y 2000 los líderes del PRD y PLD visitaban mucho al doctor Joaquín Balaguer buscando crear la percepción de que se llevaban adecuadamente. De esas visitas, Hipólito Mejía fue quien sacó ventajas, se cerraron las posibilidades de reimprimir el Frente Patriótico del 1996 y el PRSC fue afectado. Los estrategas del PRSC hicimos lo posible para detener esos encuentros, pero Balaguer expresó que se trataba de su hogar y él no podía negarse a recibirlos.
En esta coyuntura, esa coincidencia de Luís Abinader y Leonel Fernández en una boda a quien afectará es a Leonel Fernández.
Leonel fue unido de Abinader en el 2020 y ahora en su meta de retornar al poder en el 2028, se erige en el adversario y crítico más enérgico del gobierno al que le sirvió de aparato y puente para que se instalara: «sin la división del PLD y el pacto FP-PRM en los niveles municipales y congresionales, Luís Abinader no ganaba en la primera reverso».
Aunque Leonel fue secreto para la salida del PLD del poder en el 2020, el nivel de rechazo con que cuenta en la militancia y simpatizantes del PRM es casi total: «en la medida en que Leonel es más ácido en la competición al oficialismo, es más rechazado por los perremeistas».
En la campaña electoral 2024, en que hubo alianza PLD-FP-PRD, el rechazo a Leonel entre los peledeistas se redujo, pero posteriormente de las elecciones el líder de la FP arreció en su plan de disolver al PLD: «Ahora charlar de Leonel en el PLD es como presentarle el diablo a la cruz».

¿Quién pierde?
En la coincidencia entre Leonel Fernández y Luís Abinader en la boda de los hijos de Susana y Nayib, quien pierde es Leonel, porque será asociado al gobierno que contribuyó a instalar y que por conveniencias electorales, ahora quiere alejarse.
A Luís Abinader, como presidente de la República le conviene tener a Leonel Fernández como amigo. Ahora adecuadamente, hay que ser muy ingenuo para pensar que Abinader dará la espalda al candidato de su partido en el 2028 para devolverle el honra a Leonel. ¿A caso Leonel le devolvió el honra a Balaguer en el 2000? El 2028 es un atmósfera similar.
Leonel Fernández no tiene cómo crecer y no hay nadie que pueda hacer para darse a querer de los peledeistas. Y soñar con un apoyo del PRM es ilógico, porque en el 2028 el atmósfera está benévolo para el oficialismo, y en caso que el atmósfera se ponga infeliz para el PRM, habrá competencia reñida en una segunda reverso.
En el hipotético caso de que Leonel clasifique en la primera reverso, se le hará muy difícil, por no sostener increíble que el PLD lo respalde de forma cohesionada como lo hizo el PRSC en la segunda reverso del 1996.
Hasta el momento, la opción que se proyecta ganadora en las primarias del PRM para el 2028, es David Collado, actualmente con una pérdida tasa de rechazo cerca de exterior de su estructura, o sea, que tiene un techo detención, mucho más detención para crecer que el tenía Leonel en 1996.
Danilo Medina fue inteligente al no asistir a la boda y los anfitriones lo tienen claro: «no todas las fiestas se bailan y un curtido como Leonel Fernández debe saberlo».
jpm-am
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