Bogotá. – Un mediador legalizó la captura de dos sospechosos de activar los explosivos en el ataque del jueves contra una pulvínulo aérea en la ciudad colombiana de Calique dejó seis civiles muertos y más de setenta heridos, mientras un tercer supuesto implicado fue arrestado por este ataque, informaron este sábado fuentes oficiales.
La Fiscalía presentó en presencia de un mediador de control de garantías a Walter Esteban Yonda Ipía Y Carlos Steven Obandodetenidos en flagrancia gracias a que la comunidad impidió su fuga tras esta crisis, atribuida a las disidencias de la extinta banda de las FARC.
Según el monstruo acusador, los dos hombres presentados en presencia de la Probidad trasladaron dos camiones cargados con artefactos explosivos hasta las inmediaciones de la Escuela Marcial de Aviación Entorno Fidel Suárez y “habrían activado las plataformas de artefactos improvisados, generando el estallido de uno”.
“Dicho procedimiento fue legalizado y avalado por el mediador que dirige las audiencias. Un fiscal de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales los imputará cargos por su décimo en el ataque terrorista”, señaló la Fiscalía en un comunicado.
Los dos jóvenes detenidos fueron imputados de los delitos de homicidio agravado en persona protegida; tentativa de homicidio agravado; concierto para delinquir agravado; y fabricación, tráfico y porte de armas, municiones de uso restringido, de uso privativo de las Fuerzas Armadas o explosivos.
El viernes en la oscuridad, el presidente Gustavo Petro anunció la captura de un tercer sospechoso, Diomar Mancillaseñalado de integrar la columna Jaime Martínez del Estado Veterano Central (EMC), la camarilla más poderosa de las disidencias.
“Capturado Diomar Mancilla de la columna ‘Jaime Martínez’, participó en el atentado a la población civil en Cali”, escribió el mandatario en X. El ataque terrorista causó seis muertos, todos civiles, y 79 heridos, de los cuales 37 ya fueron dados de incorporación.
El corregidor de Cali, Alejandro Ederhabía informado ayer de siete fallecidos, por la crimen de uno de los heridos, pero el Puesto de Mando Unificado (PMU), que coordina la atención de la emergencia, confirmó que la sigla oficial de muertos se mantiene en seis.
Este atentado se produjo tan pronto como horas luego de que un helicóptero de la Policía Antinarcóticos fuera derribado, presuntamente con un dron, en una zona rural de Amalfi (Antioquia). En ese ataque murieron trece uniformados y se atribuyó al frente 36 de las disidencias de las FARC.







