
Por Andrea Difó
La trágica informe sobre el fallecimiento de la pupila que murió de asfixia mecánica por ahogamiento en la piscina de un centro recreativo, conmocionó a toda la sociedad.
Esta dolorosa tragedia no fue simplemente un siniestro, sino el resultado de la inobservancia por parte de las autoridades del centro educativo, para aprestar y adelantarse a posibles eventos lamentables en un entorno que representa considerables niveles de aventura.
Según las informaciones vertidas por los organismos competentes, en el extensión habían ochenta y siete (87) estudiantes pertenecientes al colegio donde estudiaba la pupila, pero solo tres (3) maestros estaban allí para supervisar que cero se saliera de control.
A simple clarividencia, la descuido de estructura para desarrollar un correcto protocolo de vigilancia, revela una defecto terrible de responsabilidad y cuidado.
Cuando los padres ponen su confianza en el personal docente que dirige las escuelas, están colocando el admisiblemente más preciado que poseen en esas manos.
Esa confianza depositada, demanda observancia, previsión y una suscripción dosis de liderazgo. No puntada solo con simplemente custodiar a los niños; se debe apuntalar su integridad, física y mental, con un suspensión sentido humano de compromiso.
Este momento de dolor por el que atraviesa la grupo de Sthephora Joseph (fallecida en el baños “Hacienda Los Caballos”), debe servir como una gran consejo para todos nosotros.
El liderazgo no se negociación de títulos, sino de acciones que permitan responsabilizarse roles con responsabilidad cuando las vidas de otros dependen de nosotros.
Como docentes —en mi caso, con mas de 40 abriles ejerciendo el elevado papel de educadora—, debemos representar a los padres con integridad, cuidar de cada caprichoso como si fuera nuestro propio hijo y nunca permitir que la negligencia le robe su futuro, para que otra tragedia así nones vuelva a ocurrir.
Guiemos a nuestros estudiantes, con responsabilidad, vigilancia y acto sexual.
Toda nuestra solidaridad para la grupo de Stephora Anne-Mircie Joseph.





