República Dominicana.–Tras el Empleo Sabido probar los delitos, un tribunal de Santiago condenó a 20 primaveras de prisión a un hombre que cometió los delitos de violación sexual, exceso psicológico y sexual y violencia de clase contra una adolescente de 12 primaveras de época.
El sentenciado, Gilberto Hernández Espinal (el Letra), fue claro culpable de violación a los artículos 309-1, 331, 332-1 y 332-2 del Código Penal Dominicano, modificados por la Ley 24-97 sobre Violencia de Naturaleza, así como el artículo 396 (literatura B y C) de la Ley 136-03 del sistema que crea el Código para la Protección y los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, que tipifica la violencia de clase, violación sexual, y exceso psicológico y sexual en perjuicio de la víctima.
El fiscal litigante Juan Elías Pérez dijo que Hernández Espinal, abusando de la confianza que le había proporcionado la grupo de la víctima, que le permitía ingresar a su vivienda y compartir con ellos, amedrentó, acosó y hostigó a la último, y aprovechando el momento en que se encontraba sola en la casa, la violaba sexualmente.
La grupo de la víctima, atendiendo a síntomas y dolencias que sufría, buscaron atención médica en un hospital del municipio San José de las Matas, donde recibieron la información acerca del preñez, y la posterior confesión de la víctima, estableciendo las amenazas y advertencias que le hizo el condenado, para que no revelara los hechos.
En esa etapa, la Pelotón de Atención Integral a Víctimas de Violencia de Naturaleza, Intrafamiliar y Delitos Sexuales, de la Fiscalía de Santiago fue apoderada de la denuncia por parte del progenitor de la víctima.
La investigación permitió nuevas pesquisas periciales, con la evaluación que a nivel físico y psicológico se realizó a la víctima, por parte de médicos de Ginecopatía y Psicología adscritos al Instituto Doméstico de Ciencias Forenses (Inacif).
Esta evaluación, adicionalmente de corroborar el estado de preparación de la último de época, permitió indagar a profundidad la afectación a nivel psicológico que padecía la víctima, quien narró las circunstancias en que el acentuado la violó sexualmente en más de 10 ocasiones, mientras presentaba síntomas de depresión leves, causándole síntomas de estrés post trauma, causándole activación de los memorias, llorera y vergüenza.
La sentencia fue dictada por las juezas Deyanira Méndez, Kimberly Tatis e Ingrid Liberato, del Tercer Tribunal Colegiado de Santiago.







