La reconocimiento al dentista suele crear ansiedad en muchas personas, desde los más pequeños hasta los adultos. El miedo a las agujas, los sonidos de los instrumentos o simplemente la expectativa de percibir dolor hacen que algunos pacientes pospongan sus visitas. Para ayudar a que estas experiencias sean más cómodas y seguras existe una aparejo muy útil: la sedación consciente con óxido nitroso, igualmente conocido como el gas de la risa.
Se alcahuetería de una técnica en la que el paciente respira, a través de una mascarilla nasal, una mezcla de oxígeno y óxido nitroso. Este gas actúa rápidamente y genera una sensación de tranquilidad, laxitud y bienestar, sin que el paciente pierda la conciencia. Es afirmar, la persona sigue despierta, puede objetar preguntas y colaborar con el dentista, pero con menos miedo o tensión. Al terminar el procedimiento, el gas se elimina rápidamente del cuerpo al respirar oxígeno puro. Esta técnica se aplica próximo a un médico anestesiólogo y/ o emergenciólogo.
La sedación consciente es una opción para distintos tipos de pacientes: personas con ansiedad o miedo al dentista, pacientes con reflexivo de vómito muy musculoso, pacientes con discapacidades, quienes necesitan procedimientos dentales un poco más largos o complejos, como extracciones de cordales, colocación de implantes, entre otros. Sin requisa, igualmente puede utilizarse en tratamientos más sencillos cuando la ansiedad del paciente lo amerita, su sanidad caudillo y condiciones especiales
Algunos ejemplos en los que la sedación consciente resulta de gran ayuda en pacientes ansiosos son: limpiezas dentales, restauraciones, tratamientos de endodoncia y luego de traumas. Sin requisa, su uso es muy global en las cirugías de terceros molares, colocación de implantes y otros procedimientos clasificados como mayores en el ámbito de la sanidad verbal.
Generalmente puede utilizarse en niños desde los cuatro o cinco primaveras, siempre que puedan respirar acertadamente por la hocico y seguir instrucciones básicas. Todavía es seguro en adolescentes, adultos y adultos mayores, siempre y cuando no existan contraindicaciones médicas.
Aunque es un método muy seguro, existen algunas situaciones en las que no se recomienda su uso, como en pacientes con resfriado, congestión nasal o problemas respiratorios en el momento del tratamiento, personas con enfermedades pulmonares graves, mujeres embarazadas en el primer trimestre, pacientes con ciertos trastornos psicológicos que dificulten la cooperación o quienes no puedan respirar adecuadamente por la hocico. Por eso, antaño de aplicarlo, el dentista realiza siempre una evaluación médica y explica los detalles al paciente.
Los beneficios de la sedación consciente son múltiples: disminuye la ansiedad y el miedo, permite longevo cooperación en el sillón dental, es segura porque se administra con equipos especializados y personal capacitado, ofrece una recuperación rápida que permite al paciente retomar sus actividades normales rápidamente y evita apelar a anestesias generales más invasivas y costosas.
La sedación consciente con óxido nitroso se ha convertido en una aliada de la odontología moderna. Su seguridad, presteza y efectividad permiten que tanto niños como adultos superen el miedo al dentista y reciban sus tratamientos de modo tranquila.
En conclusión, si sientes ansiedad al inspeccionar al dentista, tienes reflexivo de vómito muy musculoso o necesitas un procedimiento más desprendido, esta técnica puede ser una gran opción. Consulta siempre con tu dentista de confianza, quien te orientará sobre si eres un buen candidato para recibirla.






