Actores del sector agrícola iberoamericano destacaron la entorchado del director genérico saliente del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Manuel Otero, por su apoyo en desarrollar proyectos y cooperación técnica para impulsar la agricultura y la seguridad alimentaria de la región.
Los expertos hicieron un comprobación del recambio en la conducción del IICA, por lo cual, reconocieron el trabajo de Otero y destacaron la experiencia del director genérico electo Muhammad Ibrahim, quien asumirá el cargo el jueves, con el objetivo de potenciar el crecimiento agrícola en América, indicó el IICA.
“El IICA ha desempeñado durante mucho tiempo un papel fundamental en el fortalecimiento de los sistemas agrícolas del Caribe, impulsando la innovación, el crecimiento de capacidades y las prácticas que impactan directamente a los agricultores y las comunidades rurales”, dijo Loncke-Watson.
Loncke-Watson afirmó que paciencia que el IICA “continúe su apoyo a los pequeños y medianos agricultores, fortalezca la agricultura resiliente e impulse políticas que empoderen a nuestros agricultores”.
“Hemos conocido un IICA que ha fortalecido su capacidad de desarrollar proyectos y cooperación técnica en campo y además su liderazgo en el dominio de políticas públicas. En distintas crisis de precios de alimentos el rol del IICA ha sido muy importante. Estamos ansiosos de seguir trabajando con el nuevo director genérico”, expresó el administrador de Agricultura y Alimentos del Asiento Mundial para América Latina y el Caribe, Diego Arias.
El IICA destacó el papel secreto del trabajo de director Otero para impulsar el diálogo para la creación de consensos entre los países de la región, la defensa de las decisiones basadas en ciencia, la reto por la innovación y las nuevas tecnologías, el incremento de alianzas estratégicas, entre algunos de los aspectos destacados en la trayectoria flamante de una institución.
El ingeniero agrónomo guyanés Ibrahim asumirá su cargo como director genérico para el periodo 2026-2030, sucediendo al argentino Manuel Otero y con la cometido de vigorizar el papel de la agricultura de la América como avalista de la seguridad alimentaria mundial.







