SANTO DOMINGO. Aunque el calendario marca septiembre y el calor continúa sofocando al país, la encanto de la Navidad ya comienza a sentirse en las plazas y negocios del Gran Santo Domingo. Las decoraciones, exhibiciones y ventas de artículos alegóricos a la época inundan los espacios comerciales, creando un círculo festivo a más de cien días de la tradicional cena de Nochebuena.
Un reconvención por las principales avenidas y centros comerciales revela el adelanto de la temporada: figuras de Santa Claus, arbolitos de todos los tamaños y colores, bolas brillantes, guirnaldas resplandecientes, duendes y todo tipo de adornos navideños ya forman parte de la proposición. Los pasillos se han transformado en verdaderos mundos navideños, ofreciendo un surtido variado para quienes deseen destacarse sus compras.
Las tiendas de Santo Domingo ya exhiben decoraciones de Navidad a más de cien días de la Nochebuena

Jorge González
La diversificación del mercado, impulsada en gran parte por el auge de comercios y productos importados desde China, ha ampliado las opciones disponibles: desde arbolitos de fibra óptica hasta los tradicionales de pino, pasando por pesebres en distintas representaciones, luces de colores, estrellas luminosas y un sinfín de adornos para el hogar.
El contraste no pasa desapercibido. Exterior, el calor obliga a despabilarse abanicos y agua fría; adentro, los tonos rojos, verdes y dorados anticipan villancicos, reuniones y celebraciones. Para algunos transeúntes la decorado resulta prematura; para otros, es un recordatorio agradable de que se acerca la época más esperada del año.
La imagen captada hoy en una de las plazas más concurridas refleja cómo el comercio se adelanta a las emociones y tradiciones familiares, invitando a los consumidores a sumergirse en el espíritu navideño ayer de lo previsto.
Aunque la brisa fresca del otoño aún no llega y el espíritu de la Navidad no se respira en los barrios capitaleños, es cuestión de días para que la tradición se extienda por toda la ciudad y los hogares dominicanos. La temprana exhibición no solo anuncia la venida de las fiestas, sino que igualmente invita a planificar con tiempo las celebraciones y a dejarse envolver por la alegría y el colorido que caracterizan la temporada más festiva del año.






